Con la Junta de Accionistas del Espanyol, el club inicia de forma oficial una nueva era. Se trata de un día histórico dentro de la entidad perica, ya que se ha certificado el cambio en la propiedad y en el Consejo de Administración del Espanyol. Un Consejo formado por cinco personas, de las que dos siguen de la anterior etapa: Mao Ye Wu, primer vicepresidente, y Rafa Marañón. Los otros tres serán Alan Pace el presidente, Antonio Dávila, que será uno de los hombres fuertes y ocupará la segunda vicepresidencia, y Stuart Hunt, directivo del Burnley y socio de Pace en ALK Capital, que ejercerá de vocal.
A parte del relevo en la propiedad, el repaso de la temporada pasada nos deja un superávit de 2,3 millones de euros, pese a que el Espanyol ingreso 26 ‘kilos’ por la venta de Joan Garcia. Cuestionados por este pequeño beneficio, ya que en la anterior junta se preveía cerrar sin pérdidas si se ingresaban 14 millones por la venta de jugadores, Mao explicó el motivo de esta diferencia: “Es por otras operaciones que han provocado pérdidas significativas como las rescisiones de Fernando Pacheco y Lazo. Además, durante el curso hubo algún gasto más provocado por el ascenso a Primera”, ha puntualizado Mao.
Antonio Dávila ha explicado que para esta temporada se prevé unos ingresos de 78 millones y tienen previstas unas pérdidas de 13 millones de euros. Y añadió que “de cara al futuro, nuestro objetivo es no tener ningún tipo de pérdidas operativas, situarnos al menos en el punto muerto, de forma que todos los ingresos extraordinarios por venta de jugadores o inversiones se dediquen al club en global”. Dávila acabó afirmando que “todos los ingresos se van a dedicar a reforzar al club en todos los aspectos: primer equipo, fútbol femenino y cantera, además de las áreas que requieran inversiones para su mejora”.

