Marko Dmitrović es uno de esos jugadores que trabaja día a día, sin hacer excesivamente mucho ruido, se deja la piel en los entrenamientos y eso se nota en los partidos. La papeleta en la portería estaba a un nivel muy alto y el serbio está consiguiendo estar a la altura, sumando y siendo clave para que el Espanyol se mantenga arriba. Ante el Sevilla FC, cuando peor estaban los pericos apareció el guardameta con grandes paradones para evitar cualquier problema.
¡Otra más de Dmitrovic! ¡Qué primera parte del guardameta! 😮 @RCDEspanyol | LALIGAHighlights | EspanyolSevilla pic.twitter.com/5k3wMm7xUC
— LALIGA (@LaLiga) November 24, 2025
A sus 33 años, es un portero con mucha experiencia en LaLiga y más de 300 partidos en Primera división, incluida una Europa League, precisamente con el Sevilla FC. Marko Dmitrović es una pieza clave en el vestuario del Espanyol y cuándo más se le necesitaba apareció para que los blanquiazules cumplieran con su objetivo marcado: volver a ganar y además, hacerlo en el RCDE Stadium. Hizo cinco paradas en una semana especial para él por su reciente paternidad y por enfrentarse a un exequipo.
El Espanyol ya alcanza los 21 puntos, es decir, la mitad de la permanencia por esos 42 puntos que Manolo González pide conseguir cuanto antes. Marko Dmitrović, que ante el Sevilla FC paró casi todo, a excepción del gol en propia de Leandro Cabrera, con una actuación que consideró que «ha sido un partido completo a nivel individual, sobre todo, de verdad creo que estuve acertado a nivel posicional en las paradas que he hecho. Cada una era diferente y difícil por si misma. Lo principal para un portero es estar bien posicionado y poder reaccionar adecuadamente bien. Me alegro mucho haber podido ayudar al equipo para sumar tres puntos importantes».
𝐀 𝐍𝐄𝐖 𝐏𝐄𝐑𝐈𝐂𝐀 𝐈𝐒 𝐇𝐄𝐑𝐄 🐣
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Marko Dmitrović ha estat pare.
Benvinguda, Tea! Moltes felicitats, família 🤍💙 pic.twitter.com/UlZuKawESH
No se pudo dejar la portería a cero, pero sí volver a sumar de tres para mantener la sexta plaza y en la jornada 13 poder dejar un colchón de puntos considerable, cuatro, con el séptimo clasificado. El serbio, muy feliz por la vuelta del equipo a LaLiga y muy agradecido a la afición tuvo «una dedicatoria especial» dejando claro que «cada partido es importante, pero era el primer partido siendo padre, una alegría inmejorable en la vida. También quiero felicitar a mi equipo por hacer un gran partido. Tuvimos unos minutos de bajón, pero supimos aguantar y son tres puntos muy merecidos».
En pleno estado de felicidad, Marko Dmitrović no solo le dedicó el triunfo a su hija Tea, que nació el pasado 15 de noviembre, ni a sus compañeros, también a al afición con la que se volvió a quitar el sombrero: «La afición es de diez. El apoyo ha sido inmejorable, la entrada… Solo tengo superlativos para ellos y repito, estoy encantado de jugar aquí de local».

