El partido arrancó con un Rayo Vallecano que no quería perder el tiempo a la hora de generar incomodidades a la defensa, liderada por un Dmitrovic que debía estar atento en todo momento. Por su parte, el RCD Espanyol, que buscaba seguir con su buena temporada, no tardó en alcanzar el área de los de Íñigo Pérez. En muy pocos toques, los locales estuvieron cerca de encontrar a Roberto, quien ya había armado la pierna para rematar. Sin duda, un toque de atención claro para los visitantes, quienes debían dar un claro paso hacia delante.
En la primera fase del partido, fueron los de Manolo González los que tomaron el mando, teniendo el control de la pelota, por lo que al Rayo solo le quedaba esperar y tratar de hacer daño a la contra. El ritmo que los locales querían imprimirle al juego era muy alto y los de Íñigo Pérez necesitaban tomarse su tiempo, aunque sin despistarse, ya que eran conscientes de los peligros de un Espanyol que siempre va a más.
Un bravo Espanyol se lo hace pasar mal al Rayo
Calero, tras el saque de una falta muy bien enviado, estuvo cerca de estrenar el marcador, pero su lanzamiento se fue fuera por poco. Esto fue la confirmación de que el Espanyol iba a ir a por todas en este partido, provocando una gran incomodidad en un Rayo que no terminaba de tomarle la temperatura al choque. Las llegadas blanquiazules eran constantes y estaban ahogando a los visitantes, que estaban contra las cuerdas ante la gran intensidad que estaban mostrando los pupilos de González.
El asedio ‘perico’ estaba siendo total, y el Rayo tenía que achicar aguas como fuera para tratar de evitar que se adelantaran sus rivales en el marcador. No estaban siendo ellos mismos los de la franja. Había olido sangre el Espanyol y quería aprovecharlo, pero, por el momento, no estaba teniendo la precisión necesaria para poder estrenar el electrónico. A pesar de ello, los de la capital, poco a poco, se fueron acercando, con cierta regularidad al área rival, algo que se debía impedir a toda costa.
Empezaban a pasar los minutos, y el RCD Espanyol no podía permitir que se le echara el tiempo encima a la hora de anotar el primero de la tarde. A medida que fue teniendo cada vez más balón, el Rayo estaba logrando calmar el partido, algo que no les interesaba en absoluto a los locales. De hecho, Dmitrovic tuvo que intervenir para evitar el primero de los de la franja, que estuvieron a punto de aprovecharse de un grave error defensivo de los ‘pericos’.
Un Rayo de menos a más trata de avanzar
Avanzaba el primer tiempo, y parecía que las cosas se estaban tranquilizando. Un Rayo que empezó siendo sometido tomó cierta perspectiva y eso les ayudó a empezar a emerger ante un Espanyol consciente de que el choque iba a ser muy largo. Poco a poco, el mando lo fueron tomando los pupilos de Íñigo Pérez, aunque, más allá de su gran ocasión, no generaron demasiado peligro. No debían asentarse ni acomodarse demasiado los locales, ya que la igualada podría romperse en cualquier momento.
Empezando a encarar los últimos minutos del primer tiempo, el Espanyol pasó de dominar a esperar a robar de forma rápida la posesión. Sabía Manolo González del gusto de su rival por tener el control de la pelota, por lo que trató de adaptarse a lo que estaba pidiendo el choque. Gracias a ese conocimiento, volvieron a tener ocasiones para marcar, llegando a provocar la intervención de Batalla, que debía mantenerse concentrado para impedir la diana ‘perica’.
Roberto Fernández manda al Espanyol al descanso con ventaja en el marcador
Ya en la recta final de la primera mitad, el Espanyol, tratando de contemporizar, volvía a apostar por tener el control del cuero, buscando, además, a través de la velocidad de sus futbolistas, poder adelantarse. Cosa que hicieron gracias a un lanzamiento de penalti que se produjo tras un derribo en el área del Rayo. Desde los 11 metros, Roberto Fernández, que no desaprovechó su oportunidad, pudo batir a Batalla e inaugurar el electrónico ante un entregado RCDE Stadium.
Un intenso Espanyol no le da mucha opción al Rayo
Tras el paso por los vestuarios, el Espanyol buscaba poder aumentar su renta, no quería especular con el 1-0. Ante un Rayo que no tenía margen de error y que iba a la caza del empate, los de Manolo González no debían dar ni un paso atrás. Por eso, la agresividad en la presión aumentó, provocando algún que otro error de la defensa de la franja. De hecho, a los pocos minutos de empezar, Cabrera se quedó cerca de poder duplicar la renta de los locales, que estaban yendo a más. Eso sí, hay que matizar que la jugada fue invalidada por el colegiado.
Como ya ocurriera en el primer tiempo, los de Manolo González fueron capaces de atenazar la salida de balón del Rayo, que no estaba tan fluido ni cómodo como en otras ocasiones. Muy esmerados en defensa, los ‘pericos’ no estaban dejando demasiados espacios por los que se pudieran colar los de Íñigo Pérez, quienes veían cada vez más lejos la opción de puntuar en Cornellá. Ante esta tesitura, el técnico rayista tomó la decisión de realizar algunos ajustes en su equipo, buscando darles más dinamismo.
Un Espanyol aguerrido estaba siendo superior al Rayo
Aunque el Espanyol les estaba apretando, los visitantes no dejaron de intentarlo, buscando incomodar a un Dmitrovic que no estaba teniendo demasiado trabajo. No terminaban de generar grandes ocasiones los vallecanos, que estaban teniendo problemas para poder encontrar huecos en la muralla defensiva de los ‘pericos’, quienes estaban siendo realmente sólidos a lo largo de la tarde. No estaban atravesando demasiadas dificultades los de Manolo González, pero debían seguir en la misma línea, ya que contar con dos goles de ventaja sería vital.
La defensa del Rayo estaba teniendo mucho trabajo, ya que el Espanyol, si podía correr, era una auténtica pesadilla. Debían emplearse a fondo los zagueros, ya que los ‘pericos’ no les iban a dar tregua. Poco a poco, como ya pasara en el primer tiempo, las ocasiones se acumulaban y la tranquilidad era cada vez mayor entre los aficionados de Cornellá. Esa intensidad estaba dando sus frutos y la victoria estaba cada vez más cerca.
Un potente Espanyol domina al Rayo
Si ya lo tenían difícil los de Íñigo Pérez, la expulsión de Unai López les puso las cosas todavía más complicadas. Tras una dura entrada sobre Edu Expósito, el medio vio la segunda y dejó a los suyos con un futbolista menos. Encarando el tramo final, el Espanyol no bajaba el pistón y esto es algo que le estaba encantando a su técnico, ya que veía cómo los suyos estaban cumpliendo su plan de partido. No estaban dando tregua a su rival, y el segundo parecía cercano.
La presión a la que estaba siendo sometido el Rayo era algo digno de mención, ya que el Espanyol estaba jugando a un gran nivel. Les faltaba concretar alguna ocasión para sentenciar el partido, pero su interpretación del mismo estaba siendo espectacular. No dejaban de insistir los ‘pericos’, y la sensación era que el remate estaba por llegar. No estaban teniendo demasiadas dificultades para retener su ventaja, por lo que la calma era evidente.
Dolan deja con uno menos a un Espanyol lanzado
Ya en los últimos minutos, con la entrada de Ramón Terrats o Kike García, el mensaje de Manolo González resonó alto y claro. Quería sentenciar el partido, no pasar ningún tipo de apuro, por lo que seguía apretando. Buscaba cerrarlo, por lo que iba a luchar hasta el final para conseguirlo. Tras la anulación de la diana de Kike García, se vivió la expulsión de Dolan, quien dejó con uno menos a los suyos.
El futbolista, que realizó una entrada sobre un rival, fue amonestado por el colegiado y tuvo que abandonar al césped, indignando a Manolo González. A pesar de esta circunstancia inesperada, los locales no tuvieron problemas para retener su ventaja para lograr tres puntos importantes en LaLiga.
Ficha técnica:
RCD Espanyol: Dmitrovic; El Hilali, Calero, Cabrera, Carlos Romero; Urko, Pol Lozano (Pickel, 55′), Dolan, Edu (Terrats, 79′), Pere Milla (Sánchez, 89′); y Roberto (Kike García, 79′).
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Mendy (Nteka, 85′), Pep Chavarría; Isi Palazón, Óscar Valentín, Unai López, Gumbau (Camello, 52′), Fran Pérez (Balliu, min.70); y Jorge de Frutos (Álvaro, min.70).
Goles: 1-0, Roberto (39′) (p.).
Árbitro: José María Sánchez (Comité murciano). TA: Unai López (16′), Pol Lozano (30’), Gumbau (50′), Óscar Valentín (62′), Pep Chavarría (72′), Urko (75′), Dolan (75′), Batalla (89′) y Balliu (95′). TR: Unai López (63′) y Dolan (87′).
Incidencias: RCDE Stadium (28.110 espectadores).

