El Espanyol empieza la semana de entrenamientos focalizado en el Metropolitano y en intentar conseguir la primera victoria del 2026 ante un rival complicado. El punto ante el RC Celta de Vigo (2-2) le supo a poco a los de Manolo González que siguen trabajando en dar con la tecla para volver a ser ese equipo de la primera vuelta al que le salían las cosas. Aun así, a pesar de la mala racha, los blanquiazules se mantienen sextos con 35 puntos y quieren evitar salir del ‘Top6’ de la clasificación.
Ante el RC Celta de Vigo, Manolo González acertó con los cambios que lideraron al equipo hacia la remontada, que finalizó en un empate en el descuento. Aunque, una de las claves es volver a dejar la portería a cero, después de encajar en los últimos partidos, y ser más sólidos atrás. Para la visita al Atlético de Madrid, el Espanyol estará pendiente de Fernando Calero, un pilar en el centro de la zaga esta temporada.
En las 24 jornadas ligueras disputadas, el central de Boecillo solo se ha perdido una y por lesión. Manolo González confirmó que no iba a estar ante el RC Celta de Vigo porque ante el Villarreal CF «se notó una molestia en el cuádriceps en el calentamiento». Además, cabe recordar que fue el primer cambio en La Cerámica «por precaución», pero que «después de las pruebas debería estar para el Atlético de Madrid».
Con cuatro entrenamientos por delante, la evolución física de Fernando Calero marcará si llega o no al Metropolitano. De estar disponible, Manolo González recuperaría a un jugador que da consistencia atrás y ha sido el mejor compañero en la zaga con Leandro Cabrera durante la temporada. A pesar de no estar atravesando su mejor momento, la experiencia de ambos, la comunicación, confianza y solidez que transmiten se nota, no solo en los resultados de la primera vuelta, sino también en el resto de sus compañeros.

