Lele Cabrera, primer capitán del Espanyol ante la ausencia de Javi Puado, ha pasado por los micrófonos de Pericos Marca. El uruguayo hizo autocrítica, está convencido de que el Espanyol reaccionará pronto y recordó una frase de Bordalás: “El elogio debilita”.
¿Cómo está el equipo?
Intentando que el equipo vuelva a recuperar sensaciones y confianza. Poniéndolo todo de nuestra parte para volver a ganar.
¿Qué explicación encuentras a la fragilidad defensiva?
No sé si hay una explicación lógica. Los números son los que son, pero ahora las jugadas no caen de nuestro lado y condiciona los partidos. Antes había partidos, como el del Athletic que ganamos cuando en la primera parte podíamos ir perdiendo de tres goles. Trabajamos siempre de la misma manera y somos autocríticos.
¿La salvación pasa por los próximos cuatro partidos?
Ojalá, ojalá que en los próximos tres partidos saquemos 9 puntos. Ahora viene un rival con las ideas muy claras, que mueren con sus ideas y que, como nosotros, no están en un buen momento.
¿Hay que ganar sea como sea?
Yo soy de esta idea al cien por cien. Nos urge mucho la victoria. Lo mejor es mejorar ganando. El principal objetivo es ganar.
¿Volveremos a ver al Espanyol de la primera vuelta?
Eso espero, lo que demostramos en tantas jornadas no es suerte, si hubieran sido un par de partidos podía ser un espejismo, pero no fue así. Nosotros somos lo que somos ahora, pero también somos ese equipo que rindió bien. Nosotros intentamos ser autocríticos, comedidos y lógicos. No somos tan malos como ahora ni tan buenos como antes. LaLiga te pone en tu sitio y trabajamos para acabar lo más arriba posible.
De estos ocho últimos partidos, el equipo mereció más.
Sí, salvo el partido del Alavés, que tanto en su campo como en el nuestro nos ganó, y es el equipo que peor se nos ha dado… El día del Celta no merecimos ganar. En el fútbol muchas veces se dice que cuando estás mal hay que empatar, y cuando bien, ganar. Y el día del Celta nos llevamos un empate cuando podíamos haber perdido, pero tuvimos carácter.
¿Convencido de que saldremos de esta?
Obviamente. En estos ocho partidos donde hemos podido sentir debilidad ha sido ante el Alavés y Villarreal. En los otros competimos, aunque hay muchas cosas que mejorar.
¿Cómo estás en el plano personal? ¿Hay Lele para rato?
El tiempo que el club quiera. Siempre lo he dicho. El fútbol no tiene memoria y en el momento que sale un león más joven se come al mayor, pero son cosas del fútbol. Estoy feliz con estar acá y con la evolución personal y colectiva durante la temporada.
¿Cuál fue el punto de inflexión en el que se rompió esa gran dinámica? ¿Os afectó la derrota del derbi?
No, nos reafirmó en muchas cosas. Perderlo jugando mal, quizás a la larga nos hubiera hecho mejor. Nos vimos tan bien, tan dominadores ante un rival de ese presupuesto que, ante el Levante, sin estar mal, no estuvimos tan bien. Lo que decía Bordalás, los elogios debilitan. Tras el partido contra el Girona creo que empezaron las dudas.
¿Cómo está Manolo y el vestuario?
Bien, intentando comedir las ansias de ganar. Ahora es un tema de acertar, no volverte loco y estar enchufados y mantener la autoestima. Volver a confiar en lo que somos. Hay gente que las hemos pasado de todos los colores. Hay que mezclar la energía de los jóvenes con la templanza de los más veteranos. Nosotros planteamos siempre los partidos igual, con la misma atención y crítica independientemente de quien sea el rival.
¿Ganando tres partidos el trabajo está hecho?
Obviamente es lo que falta para conseguir el objetivo de la temporada. Y cuando antes se logre, antes podremos pensar en otras cosas, aunque hay equipos con presupuestos más altos. Si logramos esto, podremos superar las expectativas.

