Rubén Aguilar está más cerca de volver a disfrutar con el Espanyol B. El ariete de 19 años, que ha sufrido la cara más amarga del fútbol, comienza a trabajar con balón para acelerar su regreso a los terrenos de juego y volver a vestirse de corto. A lo largo de esta semana de entrenamientos, ha estado realizando ejercicios con el cuero tras sufrir una lesión de gravedad: una rotura de ligamento cruzado, que le mantiene fuera del rectángulo de juego desde septiembre de 2025. Están siendo tiempos difíciles, de mucho esfuerzo, sacrificio y constancia, pero el último tramo del camino ya ha llegado.
La recuperación del delantero blanquiazul está siendo posible gracias al trabajo conjunto con los servicios médicos del club, cuerpo técnico y, sobre todo, el apoyo constante de sus compañeros. Rubén Aguilar, también ha tenido el respaldo del vestuario en todo momento y prueba de ello es que, una vez operado de su rodilla, en el partido correspondiente a esa jornada, los once titulares del filial perico, ante el CE Atlètic Lleida (1-0), lucieron una camiseta en la que se podía leer «Ánimo Rubén». Poniendo el foco en el presente, estos días, en sus redes sociales, el propio jugador ha dejado entrever que el final del sufrimiento y el inicio del disfrute está más cerca: rcde_la21🔜💪 .
Pólvora en la faceta ofensiva hasta 2028
Rubén Aguilar, procedente de la Fundación Fútbol Base Reus e incorporado a ‘La 21’ durante el mercado de invierno de 2024, ya sabe lo que es debutar con el Espanyol B en 2ª RFEF. Lo vivió la temporada pasada, con Víctor Cea, ante el Torrent CF en tierras valencianas (1-2). Tras su debut, se apostó por empezar a brindarle protagonismo y desde entonces hasta su dura lesión, disputó 198 minutos repartidos en siete encuentros con el filial perico.
Desde juveniles, el ’21’ perico defiende los colores blanquiazules y lo seguirá haciendo hasta el 30 de junio de 2028 después de firmar su renovación. Pese a un período duro, causado por la rotura del ligamento cruzado, el Espanyol sigue confiando en Rubén Aguilar. Esta temporada será algo diferente para el delantero, ya que su vuelta a la normalidad dependerá de su evolución. Ahora, el primer reto es ir cogiendo ritmo y dinámica de grupo para estar más cerca de competir. Aun así, el sacrificio diario y la lucha en silencio seguirán siendo los fundamentos principales para que vuelva más fuerte a la vez que con más ganas que nunca.

