El Espanyol no volverá a jugar ante su afición hasta el lunes 27 de abril ante el Levante UD (21.00 horas), pero su vuelta al RCDE Stadium queda marcada por lo ocurrido ante el Getafe CF. Apercibido por un cierre parcial del estadio, el club blanquiazul ya ha identificado al abonado que arrojó agua desde la grada al colegiado Díaz de Mera y a su asistente, y a José Bordalas, técnico del Getafe CF. A la vez ha aplicado su reglamento interno, lo que ha llevado a retirarle su carnet.
A través de una nota informativa, la entidad blanquiazul «reafirma su compromiso con la erradicación de actitudes y comportamientos inapropiados en el estadio, que no solo perjudican la imagen del club, sino que también pueden acarrear importantes sanciones económicas. Asimismo, la entidad reitera su firme voluntad de seguir colaborando con las autoridades y de aplicar las medidas disciplinarias necesarias para perseguir y sancionar cualquier conducta contraria a la convivencia y al juego limpio, apelando al comportamiento ejemplar de la gran mayoría de su afición».
Desde el principio, el Espanyol ha estado trabajando en identificar a los sujetos que llevaron a cabo la acción y así poder reducir la sanción. Y es que, tras los lanzamientos de botellas ante el FC Barcelona y el Girona FC la entidad perica se encontraba apercibida. Una vez identificado, el club blanquiazul demuestra que ha puesto todo de su parte para llegar hasta el final del asunto y espera que no se cierre el sector de detrás de los banquillos, donde ocurrieron los hechos.
ℹ️ Nota informativa #RCDE.
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) April 8, 2026
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