Alan Pace cumple 7 meses desde que oficialmente se convirtió en nuevo presidente del Espanyol el pasado 25 de noviembre. Durante todo este tiempo, el norteamericano ha palpado y se ha impregnado de lo que significa el club y el sentimiento perico. A pocos días de empezar su primera temporada como dirigente blanquiazul ha trasladado desde el pódcast ‘For All The Saints’ ese liderazgo, responsabilidad, comunidad, gestión y filosofía con las que dirige diferentes entidades.
«Fue una locura cuando llegué a España»
Alan Pace, sobre su aterrizaje en el Espanyol
Sincero e ilusionado, Alan Pace recuerda su aterrizaje en el Espanyol como «una locura cuando llegué a España. Miles de personas me rodearon de un modo positivo que nunca había experimentado en nada de lo que había hecho. No sabía cómo manejarlo». Superó sus expectativas por la ilusión que generó su llegada al RCDE Stadium: «Me asustaba porque pensaba, ¿voy a decepcionar a esta gente?, ¿por qué están tan felices?, porque en ese momento no había hecho nada».
Por eso, el presidente del Espanyol remarca que «creo firmemente que no hay que centrarse en lo que digo, sino en lo que hago. Y si hago las cosas positivas y responsables, con el tiempo deberán estar contentos, pero no conmigo, sino con lo que estamos haciendo». Además, también reflexiona sobre la parte negativa del fútbol que saca lo peor de las personas: «Si es lo que haces para canalizarlo, de acuerdo, pero me encantaría encontrar otras maneras de que la gente pudiera expresar sus frustraciones sin negatividad».
«Los primeros episodios de amenazas de violencia fueron incómodos»
Alan Pace, sobre el descenso del Burnley FC
Esta temporada, Alan Pace, ha tenido que vivir una segunda vuelta muy sufrida con el Espanyol y un descenso a la Championship con el Burnley FC por el que recibió críticas y amenazas por parte de los hinchas de los ‘clarets’. «Los primeros episodios de amenazas de violencia o de la angustia fueron incómodos, realmente son muy difíciles de asumir».
El pasado de ‘boy scout’
El presidente perico tiene una filosofía clara para gestionar a los clubes de fútbol. De pequeño era «‘boy scout’ en Estados Unidos» y una de las cosas que aprendió fue que «si vas de acampada a la naturaleza, déjala mejor de como la encontraste. No la ensucies, asegúrate de que sea mejor para la siguiente persona de cómo estaba cuando llegaste», comenta. Incluso, otra inspiración es «el evangelio» que «me ha inculcado mucho desde pequeño esa perspectiva de administración que me lleva a dejarlo mejor que cuando llegaste. Así es como me siento respecto al Espanyol, también al Burnley y las otras cosas que haremos relacionadas con el deporte, porque no creo que hayamos terminado».
Como persona calmada y empática, Alan Pace ha sacado su lado más personal para que realmente se le conoza realmente. «Me encanta caminar, acampñar, caminar por la montaña… Es mucho para mí desde que era un niño y me encanta. Diría que eso ha sido muy importante, junto con el evangelio. Esta persepctiva de guardia, de intentar dejar las cosas de la mejor forma que como las encontraste. Así es cómo me siento al respecto», asegura.

