El comienzo de la pretemporada del Espanyol ha ido acompañado de varios movimientos, tanto en forma de salidas como de entradas. Para el primer entrenamiento, Manolo González contará con tres caras nuevas: Àlex Calatrava (mediapunta), Quilindschy Hartman (lateral izquierdo) y Gabriel Moscardo (pivote), que precisamente refuerzan tres posiciones importantes que la plantilla tenía ‘vacías’. Todavía faltan por realizarse más movimientos, pero el área deportiva ha dado un paso adelante para mostrar las primeras pinceladas de lo que puede ser el cuadro final.
Con el fichaje de Gabriel Moscardo (20 años) el centro del campo empieza a reeconstruirse tras las salidas de Ramon Terrats y Charles Pickel. La llegada del pivote, cedido sin opción de compra procedente del Paris Saint-Germain, aporta competencia y algo diferente que no tenía el Espanyol: Manolo González gana físico gran envergadura, recuperación del balón para iniciar el juego desde atrás y ganar duelos, y polivalencia.
Gabriel Moscardo afrontará como perico su tercer año en Europa después de jugar a préstamo primero en el Stade de Reims (Ligue 1) y después en el Sporting de Braga (Primeira Liga). Ahora con el Espanyol el brasileño considera que «ha llegado un momento y una temporada donde voy a dar todo para ayudar al equipo y ser protagonista como lo fui en Corinthians«, dijo a su llegada a Barcelona.
Desde el primer día, el pivote va a tener competencia para ganarse el puesto. Sobre el verde conocerá a Manolo González y a sus nuevos compañeros para afrontar una pretemporada exigente y con mucho trabajo para llegar al máximo nivel al debut ante el Levante UD en el RCDE Stadium el 15 de agosto. Gabriel Moscardo se suma como una de las apuestas para el centro del campo para elevar la competencia con Urko González de Zárate, Pol Lozano y Edu Expósito como piezas importantes en los onces del técnico perico.
También hay que contar con Rafa Bauzà y José Gragera, que regresan de su cesión, en el centro del campo. Ambos, no tienen asegurado su futuro en el Espanyol, pero desde el primer día quieren demostrarle a Manolo González que pueden quedarse, sinónimo de que el nivel será muy alto. Aunque, cabe recordar que la situación del asturiano es delicada, ya que su préstamo en A Coruña no salió como se esperaba y el verano pasado, el técnico perico ya mostró que no contaba con él para el proyecto.

