El Espanyol afronta tres semanas sin competición en un momento de reflexión, autocrítica y mucho trabajo después, sobre todo por la imagen de las dos últimas jornadas contra Rayo Vallecano y Elche. Durante el parón, Manolo González y la plantilla van a seguir un plan, marcado por los días de descanso y los puntos a mejorar, para reconstruir al equipo y encontrar una solución para revertir la situación.
Manolo González continúa en el banquillo y «tengo bastante claro por donde me estoy equivocando», reconoció después del partido ante el Elche. Consciente de que hay que corregir muchas cosas, el de Folgoso de Caurel hará mucho hincapié sobre todo en la defensa, en las acciones con balón, en las situaciones de transiciones y en los duelos, en las pérdidas y en las segundas jugadas.
La hoja de ruta en el Espanyol es clara. Durante la primera semana, la plantilla contará con seis días de descanso, pero desde este martes al jueves, el trabajo del primer equipo seguirá en la CE Dani Jarque, de forma individualizada en función de las necesidades de los jugadores, tal y como indica el propio club. Estos días habrá tratamientos médicos y de fisioterapia, trabajo preventivo, de readaptación y de recuperación de forma individual.
Al no haber liga por el parón internacional, el Espanyol quiere aprovechar estos días para hacer un reset e ir avanzando positivamente en el trabajo. Además, para la segunda semana ya volverán los entrenamientos habituales y el viernes 2 de octubre, en un amisto a puerta cerrada, el Ipswich Town FC de la Premier League medirá los cambios del equipo de Manolo González. No estarán los internacionales Roberto Fernández (España absoluta), Javi Hernández (España sub-21) y Vanja Drkusic (Eslovenia), pero si se podrían ver los primeros minutos de Javi Puado y Andoni Gorosabel, que se encuentran en el tramo final de sus recuperaciones.

