Seis años después el Espanyol vuelve a viajar a Málaga para jugar un partido de LaLiga y esta vez lo hará acompañado de su afición y en Primera división. La última vez que los blanquiazules jugaron en La Rosaleda fue en noviembre de 2020, en la temporada de la Covid-19, con el objetivo del ascenso e hicieron buena la dinámica de resultados en el estadio malaguista -no pierden desde 2011 y en las últimas tres visitas se ha hecho pleno de victorias- venciendo por 0-3 con un doblete de Embarba y un gol de Raúl de Tomás.
En su regreso a tierras malagueñas, la situación de los de Manolo González es muy diferente porque necesitan obligatoriamente una victoria después de las derrotas, y la imagen, ante Rayo Vallecano y Elche CF. Además, el Espanyol es 15º con 7 puntos y de no puntuar podría complicarse en la clasificación. Aunque, con el ‘reset’ del parón, el staff y la plantilla han limpiado cabezas para darle la vuelta a la situación. La afición perica estará presente en La Rosaleda para empujar al equipo y que los tres puntos regresen a Barcelona el viernes 9 de octubre a las 21.00 horas.
Una vez más, la respuesta de la afición ha sido excelente y 200 pericos estarán en el sector visitante de La Rosaleda. La venta se amplió hasta el domingo, lo que ha dado más margen para apuntarse y hacerse con una de las 298 entradas a un precio de 30€ exclusivas para socios. Málaga y Barcelona están separadas por casi 1.000 kilómetros, pero la distancia ni el horario impedirá a los pericos estar presentes en el feudo malaguista para romper la mala racha de antes del parón.

