El Espanyol B no pudo conseguir la victoria ante el Reus FC Reddis en un partido que estuvo marcado por el estado del terreno de juego y las decisiones arbitrales. El filial perico no pudo desarrollar su juego, ya que el Municipal de Reus presentaba un césped embarrado debido a la intensa lluvia caída durante la noche en la capital del Baix Camp. Al protagonismo de la climatología se sumó el del colegiado con una actuación discutida.
Los espanyolistas, conocedores de que no sería un partido sencillo, salieron fuertes. La intensidad era máxima, con duelos divididos, pero sin acciones duras. Pese a ello, el conjunto de Sergio García pronto se vio algo condicionado, ya que el colegiado había amonestado a Ferran, Bargalló y Timera antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora.
Con el paso de los minutos, el Espanyol B fue tomando el pulso del partido y llevando la iniciativa. Y en la primera parte inauguró el marcador. Eloi Tost estuvo muy inteligente, desmarcándose de los centrales, y asistir a Alejandro Santiago, que superaba al portero rival con un control orientado. 0-1. El criterio arbitral se mantenía igual de estricto, pero sería Agus quien vería la segunda amarilla. El Reus FC Reddis se quedaba con un hombre menos.
La segunda mitad comenzaba con la misma dinámica que acabó la primera: el Espanyol siendo protagonista y buscando el gol. Eloi y Jan Peries tuvieron ocasiones para marcar el segundo, pero sus disparos se marcharon altos. No estuvieron acertados ante puerto y esto lo aprovechó el Reus, en una acción de córner, para empatar el encuentro con un remate de Pol de cabeza.
Con las tablas en el marcador, el Espanyol no solo perdió la superioridad en el resultado, sino también la numérica en el césped, ya que Martí Farell vio la segunda amarilla. Se igualaban las fuerzas. Con el gol local, los de Sergio García siguieron intentando romper las tablas y obligaban al Reus FC Reddis a replegarse, pero el marcador ya no se movió más.

