Rafa Bauza volvió a aparecer en La Cerámica. Como una de las novedades en el once de Sergio García, el canterano brilló para rendir a un nivel altísimo en un contexto difícil en el que el Espanyol llegaba necesitado. Regresó a la titularidad y a tener minutos, después de la mala primera parte en Butarque. Lo hizo en el doble pivote acompañado de Edu Expósito haciendo uno de sus mejores partidos en Primera división, que en la victoria frente al Villarreal CF (0-1) alcanzó su décimo partido.
No le influyó la amarilla que vio en el 21′ porque dio en el campo todo lo que para el de El Bon Pastor era innegociable: sacrificio, compromiso y correr para después desplegar su fútbol ocupando mucha parte del mediocampo con un gran criterio a la hora de controlar el balón. Parecía que había desaparecido de los planes de Manolo González, pero ahora con la llegada de Eder Sarabia, Rafa Bauza podría tener algo más de protagonismo.
En el caso del balear, es su Primera división temporada en la élite después una gran cesión en el CD Mirandés donde creció y se convirtió en un jugador importante. Rafa Bauza quiere aprovechar su oportunidad porque «soy consciente que será más complicado jugar este año», reconoció el canterano, ante la competencia en su puesto, pero que va a seguir trabajando al máximo para conseguir un puesto.
En La Cerámica sus cifras fueron muy positivos. Su efectividad en los pases fue del cien por cien: dio 18, seis de ellos en el último tercio de campo, y dos fueron claves para Bryan Zaragoza, ganó diez duelos y completó cinco entradas. Partido muy trabajado y competitivo de Rafa Bauza que también recibió faltas que beneficiaron al equipo para respirar y poder pausar en cierta medida el juego.
Sergio García le lavó la cara al Espanyol. Después de unas semanas duras, consiguió romper una mala dinámica de cinco jornadas y mejorar la imagen del equipo. Eder Sarabia percibió en primera persona desde La Cerámica los cambios con los que buscará recuperar todo lo bueno del equipo a la vez que le dará su toque. «Para mi el sistema o estructura no es demasiado importante, el fútbol son relaciones y distancias. Jugaremos un día de una forma y otro de otra», avanzó el técnico vasco sobre una de las cosas que quiere implantar en su plantilla.

