Alex Král se ha convertido en el intocable para Manolo González. El centrocampista checo ha disputado todos los partidos oficiales del Espanyol, los 27 de liga y los dos que el cuadro blanquiazul jugó en la Copa del Rey. Y a excepción del primer choque de la competición regular contra el Valladolid en Zorrilla, donde salió en la segunda parte por Pol Lozano, en todos los demás enfrentamientos Manolo González le ha considerado titular indiscutible, siendo el único futbolista de campo que ha jugado los 90 minutos en el resto de encuentros.
La Copa ha sido otro cantar y el técnico echó mano de Alex Král en el 76’ contra el San Tirso por lesión de Pol. Curiosamente, en este partido antes de su salida el marcador estaba 0-1 para los pericos y con Král en el campo, el Espanyol logró tres goles en quince minutos. En cambio, frente el Barbastro, ni su presencia obró el milagro. Entró en el campo por Bauza en el 71’, pero no pudo evitar que la eliminatoria cayera de lado oscense (2-0).
Alex Král aporta calidad, sentido, visión y orden al equipo. Es un centrocampista de largo recorrido, lo que se conoce como un ‘box to box’ al estar capacitado para tener influencia en ambas áreas, cumpliendo a la vez con tareas defensivas y ofensivas. Pese a que en las últimas jornadas no ha ofrecido el nivel del inicio del campeonato, Manolo González lo tiene claro con él. El técnico le ha situado como pivote, mediocentro o como mediocentro ofensivo y en todos, su rendimiento ha resultado óptimo.
El ‘20’ blanquiazul dio una asistencia en el partido contra el Leganés en el RCDE Stadium. Nada más ponerse el balón en juego, córner a favor del Espanyol que botó Tejero. La pelota fue para el Král que conectó un cabezazo para la posición de Cabrera, quien, anticipándose a los defensas, remató con la testa al fondo de las redes en el minuto dos de partido. Choca que un futbolista de tan buen pie, su única asistencia hasta el momento sea con la cabeza. En este mismo partido contra los pepineros, el checo vio la única tarjeta amarilla que lleva en la competición. Y se la mostraron por protestar el gol de los madrileños en una jugada en la que Tapia tocó el balón con la mano antes de que marcase Cissé. Martínez Munuera y el VAR hicieron oídos sordos, lo que motivó el enorme enfado de Král, que, pese a ser un tipo tranquilo donde los haya, se exaltó en sobremanera, al considerar clarísima la mano del peruano.
La dirección deportiva trabaja en su continuidad de cara a la próxima campaña y que se pueda hacer efectiva la compra de Král depende en gran parte de que el Espanyol prosiga en Primera.
Král se deja querer
El jugador, por su parte, también se deja querer. “Me gusta mucho estar aquí. Hay un grupo muy bueno, juego todos los partidos, así que, ¿por qué no? Ahora mismo sí que puedo imaginarme estando aquí más tiempo, pero hay muchas negociaciones: entre los clubs, conmigo…”, explica cuando se le plantea la cuestión de la continuidad en el Espanyol y su posible traspaso del Union Berlin.
La puerta está abierta a que siga en el Espanyol y Král, un tipo sencillo, que acudía a la Dani Jarque en patinete y se paraba con los aficionados para firmarles autógrafos, se siente como en casa y va camino de cuajar una de sus mejores temporadas desde que dejó la República Checa.