El Espanyol es una familia y en esta segunda semana de parón internacional los socios han vuelto a ser protagonistas. La afición es uno de los pilares más importantes de la entidad y el RCDE Stadium ha acogido este jueves un conmovedor acto institucional para homenajear a todos los socios y sociales que cumplen 50 y 75 años de fidelidad ininterrumpida a la entidad blanquiazul.
La jornada estuvo cargada de emoción y pasión a la vez que se aprovechó para recordar las temporadas de 1950 y 1975, esta segunda fue muy especial por el 75º aniversario del club y por volver a una clasificación europea por esa cuarta posición en LaLiga. Para hacer todavía más único este homenaje, presenciaron el acto juntos a los socios y socias jugadores de aquella épica como Rafa Marañón, Dani Solsona, Raúl Longhi y Toni Blanch que intercambiaron recuerdos y anécdotas con todos los asistentes.
Tota una vida amb l’Espanyol 🤍💙
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) October 1, 2026
El Club homenatja els socis i sòcies que compleixen mig segle de fidelitat i distingeix Francisco Perelló pels seus 75 anys com a soci.#RCDE
El momento más álgido de la ceremonia fue cuándo llego el homenaje a Francisco Perelló Molné al que se le hizo entrega del diploma y la insignia de oro y brillantes por sus 75 años como socio del Espanyol. Perelló se desplazó expresamente desde Málaga para poder presenciar un acto muy emotivo para él en el que dio continuidad a una vinculación familiar estrechamente ligada con el Espanyol: su abuelo fue tesorero, su padre presidente y su hermano vicepresidente.
El presidente del club, Alan Pace, acompañó a todos los socios y socias homenajeados a los que les agradeció su fidelidad y lealtad. También, personalmente, invitó a Francisco Perelló a presidir el palco en el próximo partido en el RCDE Stadium cuando el Espanyol se enfrenta al Atlético de Madrid. Ya en la entrega de diplomas e insignias participaron el videpresidente, Mao Ye, y los consejeros Stuart Hunt y Rafa Marañón como clausura en el que los socios y socias han recibido sus respectivas insignias y diplomas conmemorativos antes de acabar con una fotografía de familia. Toda una vida al lado del Espanyol. ¡Felices 50 y 75!

