Nuevo año y los mismos problemas para el Espanyol. Si bien los pericos cierran un capítulo de altibajos, con un ansiado ascenso y un actual momento de incertidumbre, el foco ahora está puesto en los futbolistas que, a partir del uno de enero, son libres de poder negociar con otros clubes. Siete mimbres blanquiazules, con dorsal del primer equipo, son los que finalizan contrato. Y algunos de ellos son piezas capitales para el esquema de Manolo González, mientras que en otros parece claro su futuro. Los futbolistas que finalizan su relación contractual con la entidad espanyolista son: Brian Oliván, Sergi Gómez, Leandro Cabrera, Álvaro Aguado, Salvi Sánchez, Álvaro Tejero y Javi Puado.
Complicada tarea para la dirección deportiva perica, pues la renovación de varios de estos nombres es capital a la par que complejo. La capacidad económica del Espanyol es la que es. Muy pobre. Hay margen para poco y Fran Garagarza tendrá que hilar muy fino para poder encajar todas las piezas del puzzle para que las cuentas salgan y la plantilla quede lo mejor posible.
Son muchos jugadores y cada uno de ellos vive una situación distinta, pero seguramente el futuro del futbolista que centra más miradas es el de Javi Puado, por su edad, recorrido y peso en el equipo. Es uno de los capitanes y el máximo goleador de la plantilla. Siendo la figura con más calidad del Espanyol, ya cuenta con novias, como el RCD Mallorca o el Sevilla CF, clubes que parecen haber mostrado interés por la situación del delantero catalán, quien ya puede negociar un nuevo contrato con otra entidad para la próxima temporada. Sobre la renovación, han aparecido varios cantos de sirena. Fran Garagarza admitió que en verano paralizaron las negociaciones, que parecían avanzadas, mientras que, hace unas semanas, Puado dijo que «puede pasar cualquier cosa, puedo renovar o no. Estoy muy tranquilo, estoy en el equipo que me ha dado la oportunidad de ser jugador profesional y ya veremos qué pasa (…) No es un problema, estamos hablando y ya se verá qué pasa al final”.
Junto al canterano también se encuentran figuras con peso dentro del vestuario, como Leandro Cabrera, el compañero de batalla de Marash Kumbulla, que podría abandonar la nave espanyolista rumbo a Independiente, que ha mostrado interés sobre él. Su marcha sería complicada, por cubrir su puesto y porque Sergi Gómez también finaliza contrato y parece que el club no va a apostar por su continuidad, por lo que el Espanyol contaría, en junio, con un central: Fernando Calero, ya que el zaguero albanés volverá a la AS Roma.
Otros casos son los de Brian Oliván y Álvaro Tejero, quienes tienen la opción de prolongar su relación contractual más allá del 2025. El lateral izquierdo lo hará automáticamente cuando alcance los 20 partidos disputados con un mínimo de 45 minutos (le quedan nueve), mientras que el que llegó procedente de la SD Eibar tiene un año opcional en su contrato que firmó este mismo curso. Por otra parte, los que, más allá de los siete cedidos que merecen un capítulo aparte y Sergi Gómez, no continuarán con bastante probabilidad son Salvi Sánchez y Álvaro Aguado. Ambos no cuentan para Manolo González y su participación se ha quedado diluida por parte del jiennense; el de Sanlúcar de Barrameda nunca ha tenido la opción de competir más allá del encuentro ante el San Tirso en Copa del Rey.
Así las cosas, siete futbolistas finalizan su contrato con el Espanyol y a partir del uno de enero ya pueden resolver su futuro con otras entidades, siendo dos de ellos fundamentales para Manolo González. La dirección deportiva perica tiene mucho trabajo por delante y muy poco margen de maniobra si quiere atar a sus mejores jugadores que acaban contrato y reforzar la plantilla con jugadores que eleven el nivel.