Manolo González es un claro ejemplo de que con trabajo y esfuerzo los sueños pueden cumplirse. El técnico del Espanyol afronta su tercera temporada como perico y en el fútbol profesional después de subir del barro y conseguir un ascesno a Primera división y una permanencia. Su personalidad y mentalidad no ha cambiado, solo la competición y la responsabilidad que lleva ser el líder del barco en la élite. Este momento sigue disfrutándolo gracias a la apuesta de Fran Garagarza en marzo de 2024.
Con naturalidad y real, como así es él. Manolo González ha pasado de conducir un autobús y entrenar a equipos modestos a dirigir a un histórico del fútbol español: el RCD Espanyol. Este cambio en su vida lo resumen en ‘The Guardian’ con una frase que se ha hecho suya: «Un día eres John Travolta, al siguiente eres Manolo González». El lucense lleva muchos años entrenando y su trayectoría se forma con el CF Badalona, CD Ebro, Peña Deportiva y Espanyol entrenando en todas las categorías, desde juveniles hasta Segunda B, pasando por Tercera división y la regional catalana. Es un hombre de fútbol, pero su salto a la élite lo recuerda como que «cuando llegué al primer equipo, fue como si nunca hubiera entrenador antes».
1st division Espanyol play semi-pro Atletic Lleida tonight. Their coach has been there. I went to see Espanyol's Manolo Gonzalez, just because there was something about him I liked, admired, and I wanted to talk to him. Meeting him, I like him even more. https://t.co/nr6niP8gsZ
— Sid Lowe (@sidlowe) October 30, 2025
Antes de pasar a los banquillos, el de Folgoso de Caurel fue jugador. Sobre esa etapa recuerda que «mi techo era Segunda B. Por mi condición física y mi cabeza. Yo era todo lo que no quiero en un jugador». Sin embargo, su personalidad no ha cambiado y sigue definiéndose como «hipercompetitivo». Le expulsaban varias veces y en las derrotas reconoce que «mi madre sabía que no debía hablar conmigo cuando perdíamos».
Durante este bonito y duro camino, Manolo González ha tenido momentos de aprendizaje que le ayudaron a cambiar su mentalidad de jugador a entrenador. «Tampoco tenía a alguien que me aconsejara. En el Martinec bajó Paco Sánchez, aprendí lecciones que no debería como jugador, pero que me han servido como técnico», comenta. A ello, añade que «si mi cabeza hubiera estado mejor, me habría cuidado mejor a mi mismo» algo que le sirve a día de hoy para entender mejor a sus jugadores.
El salto al fútbol profesional
Manolo González estaba entrenando al Espanyol B en 2ªRFEF para terminar de la mejor manera posible la temporada. Aunque, llegó un día en el que se cesó al segundo entrenador, Luis Miguel Ramis, y el elegido para lograr el ascenso fue el lucense. Nunca olvidará ese momento porque en su día destaca que «no me van a poner. ¿Cómo pueden poner al del filial cuandoo tienen que subir? Es vida o muerte». En esta decisión fue clave Fran Garagarza que «vio en mí algo que otros no vieron. Muchos jugadores y entrenadores son etiquetados, incluso cuando hay talento en Segunda y Segunda B. Temes que digan que ‘este no es de Primera división’.
Como apuesta de Fran Garagarza, Manolo González manifiesta que «si me ponen en Primera división y las cosas no salen bien, el director deportivo paga las consecuecias. Hay que ser valiente para arriesgarse y asumirlas. Cuando los resultados no fueron buenos al principio en Primera, los jugadores podrían haber pensado entrenador joven, nuevo en la categoría, podemos dejar que fracase, pero sucedió todo lo contrario».
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) October 19, 2025
Muy unido a su plantilla, los jugadores le preguntaron «se creo que soy capaz y respondí que por supuesto. Ellos creyeron, si no ya estás acabado», explica. No perdió ningún partido de la liga regular en Segunda división e hizo lo más difícil, ascender vía ‘play-off’: «Para mí llegar a Primera división era una lotería. El lugar correcto en el momento adecuado», expresa.
Disfrutando de la Primera división, en su segunda temporada en LaLiga ha tenido un arranque inmejorable: en diez jornadas ha conseguido que el Espanyol esté quinto con 18 puntos, a uno de la Champions League. En su línea, Manolo González deja claro que «ganar es un alivio por la presión. Sabes que muchas personas dependen de ti porque esta es la Primera división, no es un juego, es un negocio y un espectáculo». Aunque, el no lo ve distino al fútbol de otras categorías porque «afortunadamente, en mi experiencia, esto no es otro mundo. Es el mismo, pero con más gente mirando».

