Kike García está despertando su olfato goleador en un momento importante de la temporada. Ante la baja de Javi Puado por lesión, el delantero está aprovechando los minutos que le está dando Manolo González y está respondiendo con goles para sumar al Espanyol. En dos partidos se ha vestido de obrero del gol, marcando tres, siendo importante para que los espanyolistas consigan la victoria tanto en Oviedo (0-2) como en la Copa del Rey con un doblete ante el Atlètic Lleida (1-2).
El de Motilla de Palancar suma tanto fuera como dentro del campo. Ante el Elche CF iba a tener minutos, pero por las circunstancias del partido y unos cambios no esperados tuvo que ver el partido desde el banquillo. Kike García, al igual que el resto de sus compañeros, está entrenando a un alto nivel poniéndole las cosas difíciles a Manolo González. Le está costando salir de inicio, pero su aportación en la presión y crear peligro está ayudando a complementar el ataque blanquiazul.
Mi, tu, nuestro 𝐨𝐛𝐫𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐠𝐨𝐥#RCDE #CopaDelRey pic.twitter.com/dj8oYnPk9A
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) October 30, 2025
Ante la ausencia de Javi Puado estaba esa incógnita de quién iba a ejercer su rol en el campo a la hora de marcar goles, asistir y dar un paso adelante. Kike García no se obsesiona con el número de goles, sino en ayudar al Espanyol. Sin embargo, a estas alturas de temporada con cuatro goles, entre la liga y la Copa del Rey, mejora en una diana sus cifras del curso pasado que fue cuándo registró su mejor acierto de cara a portería con 13 goles en Primera división.
Este domingo 2 de noviembre, el Espanyol visitará al Deportivo Alavés en Mendizorroza (16.15 horas) un equipo y un estadio especial para el ’19’ espanyolista. Kike García firmó por el conjunto blanquiazul este verano como agente libre después de un gran año en Vitoria a nivel individual con goles y conseguir la permanencia. Cuatro meses después de su salida, se volverá a encontrar contra su exequipo en una jornada en la que podría salir de inicio como ya lo hizo en Oviedo y a Manolo González le salió bien.

