El Espanyol da un nuevo paso en su estructura corporativa para definir su modelo. Alan Pace ha creado una nueva sociedad, Velocity Sports Partners Spain SL, que ya aparece en el Boletín del Registro Mercantil, tal y como avanza ON Economía. La nueva firma tendrá su domicilio social en el RCDE Stadium y pasará a formar parte del organigrama de empresas filiales del grupo inversor estadounidense. Michael Smith, director ejectivo del Burnley FC, será la cara visible.
La publicación de esta sociedad no es algo nuevo en el fondo, sino que lo que se ha hecho ahora es formalizar su inscripción en el Registro Mercantil. Y es que, la nueva compañía dependerá de Velocity Sport Limited, matriz británica con sede en Londres que engloba los activos futbolísticos de ALK Capital, fondo liderado por Alan Pace. Con esta estructura, el grupo controla tanto al Espanyol como el Burnley FC, dos clubes del mismo propiterario, pero que actuan de forma independiente.
⚽️El nou moviment d'Alan Pace als despatxos de l'Espanyol
— ON ECONOMIA en Català (@on_economia_cat) August 3, 2026
📝Per @aleixrm
Velocity Sports, grup propietari del conjunt blanc-i-blau, ha formalitzat la creació de la seva filial estatalhttps://t.co/JfFsDIX5Gf
Con esta nueva sociedad, la finalidad confirma la voluntad de Alan Pace de profesionalizar la estructura operativa del Espanyol, centralizando las funciones ejecutivas y administrativas desde el propio club blanquiazul. Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia para modernizar a la entidad, en el que se utilizan los datos, la internacionalización de la marca y el poder potenciar la cantera como ejes del proyecto deportivo. Además, la entidad sigue trabajando para mejorar sus ingresos sin depender exclusivamente de los derechos televisivos y de las ventas de jugadores.
De este modo, la propiedad sigue adaptando a la normativa española y a los requisitos que exigen LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en cuanto a los criterios de control financiero para garantizar la sostenibilidad de las entidades deportivas con la presentación de cuentas periódicas, el control de la deuda y la limitación del gasto en fichajes en función de los ingresos generados por cada club. De cara al nuevo proyecto deportivo, la nueva filial no afecta a la gestión deportiva, pero sí proporciona un soporte organizativo más sólido para el desarrollo del negocio en el Espanyol.

