La Copa ilusionaba, pero el Espanyol decepcionó ante el Atlético Baleares. Fue un equipo irreconocible respecto al que está enganchando a la afición en el campeonato liguero. No hay excusas para justificar la eliminación copera. El Espanyol fue incapaz de superar a un equipo de Segunda RFEF y se despide de un torneo que ilusioba a todo el espanyolismo. Nuevo ridiculo en la Copa del Rey.
Manolo González no apostó de inicio por ninguno de los 11 jugadores que fueron titulares en Balaídos, aunque si por el autor del gol de la victoria ante el RC Celta de Vigo, Kike García. El Espanyol no tardó en hacerse con el control del partido. Salió concentrado. Serio y con las ideas muy claras para no dejarse sorprender por un rival que llegaba encadenando tres victorias. Koleosho y Salinas, con sendos centros desde la izquierda, propiciaron las primeras aproximaciones del Espanyol. Y en el 14’, Antoniu Roca remató desde la frontal, pero el esférico salió ajustado al palo.
El Espanyol estaba bien, jugando en campo rival, dominando el partido y teniendo al conjunto de Luis Blanco muy alejado de la portería de Ángel Fortuño. Pero esta superioridad era solo territorial, ya que no acababa de llegar con peligro al área local. Y esto hizo que, con el paso de los minutos, el Atlético de Baleares empezara a coger confianza.
Sobre la media hora, con las fuerzas algo igualadas, el partido entró en una fase en la que ninguno de los dos equipos inquietaba. Nadie hacía daño. Los de Manolo González no estaban cómodos como en el arranque del partido. Les costaba mover el balón con velocidad y les faltaban ideas para superar la defensa balear. Los locales estaban plantando cara, dejaban pocos espacios por dentro, obligando al Espanyol a jugar por las bandas. Y los centros laterales estaban bien controlados por la zaga local.
Jofre tuvo la más clara del primer tiempo
No fue hasta la recta final cuando llegó una de las mejores ocasiones para el Espanyol. Riedel recuperó un balón en la línea de tres cuartos, asistió a Jofre, quien acabó entrando al área, pero su remate cruzado salió lamiendo el palo. Y aún hubo tiempo para una nueva ocasión. Koleosho se fue por la banda izquierda. Centró y Salinas remató fuera. Con estas dos llegadas se llegaba al final de un primer tiempo en el que el conjunto de Luis Blanco supo aguantar bien.
El Atlético Baleares salió decidido a dar la sorpresa tras el descanso. Dio un paso al frente. Estaba mejor en los primeros minutos. Y en el 54’ se adelantó en el marcador. Riedel no acertó en despejar un centro lateral y el goleador Jaume Tovar cazó el balón para fusilar a Fortuño. Saltaba la sorpresa. El Espanyol tenía que poner una marcha más para no quedarse fuera de la Copa. La reacción no llegaba y Manolo González volvía a mover el banquillo.
El Espanyol le estaba viendo la piel al lobo y empezó a apretar, empujado por Dolan. Las llegadas eran más precisas, pero faltaba el remate final. Al Atlético Baleares le empezaban a fallar las piernas, tras un gran esfuerzo, pero los pericos no sabían aprovecharlo. No finalizaban las llegadas ante un rival que se protegía con todo.
Al equipo le faltaba chispa y Dolan, el jugador más eléctrico, fue el protagonista del primer remate del Espanyol en la segunda parte. Y fue en el 89’. El Espanyol no estaba siendo capaz de llevar al Atlético Baleares al límite. No tuvo opciones y se quedó fuera de la Copa tras un partido vergonzoso.
Ficha técnica:
Atlético Baleares: Juli Rivas, Guillem Castell, Jaume Pol, Alejandro Pérez, Gerardo Bonet, Sheriff, Víctor Morilo (Serrano, 68′), Jofre Cherta (Ramis, 79′), Miguelito (Carlos Julio, 88′), Axel Bejarano (Juanmi Durán, 68′) y Jaume Tovar (Moha Keita, 79′)
RCD Espanyol: Fortuño, Rubén Sánchez (Dolan, 72′), Miguel Rubio, Riedel, José Salinas, Pickel (Javi Hernández, 72′), Edu Expósito (Terrats, 72′), A Roca (Urko, 61′), Koleosho, Jofre (Roberto Fernández, 61′) y Kike.
Goles: 1-0, Jaume Tovar (54′)
Árbitro: Quintero González (Comité andaluz). TA: Pickel (40’), Salinas (86′)
Incidencias: Estadio Balear.


1 comentario
Cuando tratas una plantilla amplia como la de este año como si fueses un equipo de regional, sin rotar y no haciendo participar a todos, cuando pones a los que tú no has dado ritmo de competición, pues eso, no compiten. Podemos enfadarnos pero esta plantilla es mucho mejor que la del curso pasado y no rotar generará este tipo de situaciones. Hay que mantener a todos enchufados y para eso hay que cambiar los 11 de cada semana para que todos se sientan importantes y tengan ritmo competitivo. No digo cambiar los 11 jugadores, pero si 3-4 cada partido y que vayan entrando. Eso marca las diferencias en esta liga. Tener fondo de armario. Lo de copa es exclusivamente responsabilidad del gestor de los minutos de la plantilla.