Bryan Zaragoza ha sido la gran apuesta del Espanyol en el mercado de verano para dar un salto de calidad a la plantilla en la posición del extremo. Feliz y con el objetivo de conseguir estabilidad, el malagueño quiere aprovechar esta temporada para volver a ser el que era que «en tres años no ha cambiado nada». Es feliz como perico y ha reforzado que cada vez está más cerca de que se pueda volver a ver al mejor Bryan Zaragoza.
La llegada del malagueño, cedido por el Bayern de Múnich, ilusionó a la afición perica que recordó sus grandes actuaciones ante el eterno rival, el FC Barcelona. Con el Granada CF llegó a ‘pintarle la cara’ y el propio Bryan Zaragoza lo recuerda en el Que T’hi Jugues de ‘SER Catalunya’ en que «la gente no está acostumbrada a ver ese tipo de jugadores, ahí no me conocía nadie, a hacer esa actuación contra el Barça». Además, desvela que «sí que hubo una posibilidad de que fichara por el Barça. Hubo contactos».
«A España no es fácil venir con mi salario y lo que pedía el Bayern»
Bryan Zaragoza, jugador del Espanyol
Adaptado a Barcelona, el ’15’ blanquiazul es un jugador que «prefiero irme al barrio con mis amigos que viajar, es decir, no soy el típico que tiene siete días libres y se va a a las Maldivas o a Dubái». Sin embargo, en este parón internacional es de los pocos que no ha tenido seis días libres porque «tenía que entrenar más». Bryan Zaragoza quiere encontrar esa estabilidad que le ha faltado desde que fichó por el Bayern de Múnich en 2023 porque «han sido años duros para mí, no me he estabilizado en ningún sitio y creo que también es porque a España no es fácil venir con mi salario, con lo que pide y pedía el Bayern. Este año hemos enganchado una oportunidad buena, tanto el club como yo, hemos hecho un esfuerzo grande las dos partes y lo que quiero ahora es un sitio donde pueda ser feliz y disfrutar», manifiesta.
🔝⚪️🔵 BRYAN ZARAGOZA, jugador del @RCDEspanyol, ara al #QuèThiJugues!
— Què T'hi Jugues (@QueThiJugues) September 30, 2026
🌟 "En España sobra la calidad. Tu te vas a otros países y solo ves físico. Los mejores jugadores del mundo ahora mismo son españoles"#RCDEhttps://t.co/ysi6N3Fo6G
Cuando el extremo disfruta es «cuando rindo y saco mi nivel», asegura porque «cuando disfruto no pienso en nada y cuando no pienso soy el jugador que fui en Granada, que puedo seguir siéndolo. No ha cambiado nada, han sido solo tres años». En la liga española es donde ha sacado su máximo nivel y el motivo es claro: «En España no damos el valor que la gente cree. Se habla de que en otras ligas hay mucho dinero, pero aquí sobre calidad y te vas fuera y solo ves físico. Los mejores jugadores del mundo ahora mismo somos españoles. A mi me puede costar mucho más fuera porque se mira más el físico», resume.
El paso por el Bayern de Múnich
En su etapa de formación, Bryan Zaragoza fue descartado por las canteras del Real Betis y el Málaga CF por su físico, algo que no le ha afectado porque «he seguido mi ritmo. Nadie me ha bajado la cabeza y estoy donde estoy por mi», señala. Su explosión en el Granada CF llamó la atención de grandes de Europa y el recalar en el Bayern de Múnich fue una decisión importante de la que «no me arrepiento, fue un paso importante en mi carrera», señala. Y es que, con 20 años «llegué y cuando me senté en la mesa pensaba que estaba en el FIFA porque veía a Neuer, Kimmich… Yo vengo de jugar de lo más bajo, hace dos años en el barrio».
«No me arrepiento de haber ido al Bayern de Múnich»
Bryan Zaragoza, sobre su fichaje por el Bayern
No fue una situación sencilla porque era la primera vez que «salía de mi zona de confort, el idioma, el clima, la comida, entrenaba a -15 grados y entras en un equipo de nivel. Además, en tu puesto tienes a Musiala, Kane, Coman, Gnabry… No era nada fácil, pero me ha hecho aprender mucho y nunca estaré arrepentido, sino agradecido al Bayern de Múnich». Focalizado en el Espanyol, el primer reto que se marca es «encontrarme y ser feliz. A partir de ahí viene todo. Cuando soy feliz y me divierto nadie me puede parar. En el Espanyol me divierto, pero he llegado con un déficit importante de ritmo y de entrenamientos, pero ya estoy bien y cada vez mejor», finaliza.

