Edu Expósito está siendo otro jugador después de su lesión de ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. El de Cubelles valora cada momento que vive en el fútbol, ya sea bueno o malo, porque no lo ha tenido fácil para llegar a ser futbolista profesional. Aprovechó su «tren» cuándo fichó por el Deportivo de la Coruña y desde entonces ha ido dando pasos. Su llegada al Espanyol en 2022 fue cumplir un sueño, pero no fue sencillo y una grave lesión le hizo entender cosas desde otra perspectiva, lo que le ha hecho cambiar de mentalidad.
El de Cubelles es un jugador con experiencia, en la que entra la capitanía. Esta temporada forma parte de la nómina de capitanes del Espanyol y para él ser uno de los portavoces del vestuario «son muchas cosas. Ya no solo portar el brazalete, sobre todo también aquí por lo que significa el ’21’ y el brazalete, sino también responsabilidad. Para mi, representas a todos los aficionados de ese club, defiendes a tus compañeros, ya no con gente de fuera, con gente del club cuando algo va mal. Para mí es una responsabilidad muy grande», explica en el Pódcast de Capitanes’ de LaLiga.
«Nunca me imaginaba ser futbolista profesional»
Edu Expósito, jugador del Espanyol
Su paso por una cantera profesional llegó con 21 años. Edu Expósito ha disfrutado del proceso y mientras tanto «nunca tuve una presión muy fuerte porque nunca me imaginaba ser futbolista profesional. Tienes ese sueño, pero es muy difícil conseguir eso. Entonces, lo que me ha venido tan bien tener 18-19 años y no haber tenido esa presión que tienen los chicos de cantera que al final no sabes si el año que viene continuas o no». Además, reconoce que «he ido poco a poco, tomándomelo como un juego, disfrutando con mis amigos, pero cuando llego al filial del Deportivo de la Coruña digo este es mi tren, si lo consigo bien y sino vuelvo a Cubelles».
🗣️ "El @RCDEspanyol es mi casa, donde quería jugar desde hace años" @EduExposito, protagonista de un nuevo capítulo de CAPITANESLALIGA con @1Alberto_Garcia:
— LALIGA (@LaLiga) February 13, 2026
El papel con los jugadores del filial
El Deportivo de la Coruña le dio la oportunidad a Edu Expósito de debutar en Primera división. Fue en Riozar contra el Espanyol y durante este tiempo desde su llegada a Galicia, de la persona que más se acuerda el de Cubelles es de «Celso Borges» porque «me parece como jugador, que teníamos la misma posición, me ayudó muchísimo, me dio de todo, muchos consejos, futbolísticos y a nivel de gestión. Estoy muy agradecido».
«Que un joven me haga un caño no me molesta»
Edu Expósito, sobre su relación con los jugadores del Espanyol B
Recordando esa etapa de su carrera, ahora en el Espanyol cuándo suben jugadores del Espanyol B a entrenar con el primer equipo, Edu Expósito pide que «necesito que se suelten, que se sientan libres dentro del equipo. A mí, que un joven me haga un caño no me molesta, le doy valor porque se atreve y está suelto porque ese jugador demanda hacer ese tipo de juego. Que un veterano se enfade porque le haga un caño un joven es cortarle las alas. Ellos tienen que notar, con el máximo respeto, que tienen que sentirse como son en el filial o el juvenil para que nos nutran y puedan tener muchos minutos con nosotros».

De todas estas escenas, Edu Expósito las ha ido aprendiendo y madurando por su experiencia. Tras su paso por el Deportivo de la Coruña y la SD Éibar, el mediocentro se abre para explicar qué es el Espanyol para él: «Es mi casa, donde quería jugar desde hace muchísimos años y una oportunidad única. Cuándo estás fuera de Catalunya o ya no solo de Catalunya, cuando estás también en Catalunya quieres jugar en el Espanyol. Cuándo estás fuera, ¿cuáles es mi próximo paso como futbolista?, ¿dónde me gustaría jugar? Yo decía en el Espanyol. Se dio la oportunidad y fue impresionante».
Gestión de emociones
Con contrato hasta el 30 de junio de 2027 con el Espanyol no lo ha tenido fácil ha su llegada. En su primera temporada vivió un descenso, en el que a nivel personal vivió altibajos en cuanto a su participación con el equipo. Ya en Segunda División tuvo que sufrir una de las peores lesiones: una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Le mantuvo fuera de los terrenos de juego casi un año, sin embargo le ayudó mucho a aprender y a cambiar ciertas cosas.
«No me enfado con el entrenador»
Edu Expósito, sobre el aprendizaje de gestionar situaciones
«Aprendí a la gestión y a gestionar las emociones cuando no me tocaba jugar», desvela un Edu Expósito que lo ejemplifica cuando «en el entrenamiento cuando ya sabía que no iba a ser titular. Esa gestión de cuando el entrenador reparte los petos y no te toca… he tenido que aprender y esta lesión me ha ayudado a ser mejor futbolista y compañero, que no era mal compañero, pero ahora no me enfado, lo gestiono de otra manera. No me enfado con el entrenador y esto me da mucho más valor para estar más preparado para cuando me toca entrar».
Aviat et tornarem a veure als terrenys de joc, @EduExposito. Estem amb tu 🤍💙 pic.twitter.com/qGkg8B0OYZ
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) January 30, 2024
Para Manolo González es uno de los intocables en el once. Cuando no juega Edu Expósito el Espanyol lo nota, pero antes de afianzarse como titular «he pasado tantos partidos en la grada siempre a mi equipo», manifiesta el ‘8’ perico. Recordando su tiempo de baja, recuerda que «viajé a todos los partidos cuando pude sentarme en un avión porque al principio no podía estar bien. La pierna la tenía flexionada y no podía. Ver tantos y tantos partidos desde la grada me dio a entender que no es la inmediatez de jugar ya, de jugar igual 40 partidos y no jugarlos a un buen nivel, igual son 20 a un nivel muy top. Te llevaran a sentirte mejor futbolista».
Otra de las cosas que agradece el de Cubelles es «tener la paciencia necesaria» para «entender a Manolo (González)». Edu Expósito tuvo que esperar su tiempo hasta volver a ir convocado una vez empezó a entrenar con el grupo. Todo ello se debía a que «con el ritmo que tenía cuando volví a entrar no le valía. Desde que debuto hasta que me afianzo en esa posición, pasaron muchas jornadas sin jugar, pero sumaba de otra manera», finaliza.

