El Espanyol vuelve al trabajo en una semana sin competición por la celebración de la final de la Copa del Rey. Tras guardar descanso en esta jornada del lunes, los blanquiazules entrenarán martes, miércoles y jueves para volver a tener dos días libres en una semana atípica que servirá para meditar lo ocurrido en este 2026. Desde que comenzó el año los blanquiazules no saben lo que es ganar y para las siete jornadas que quedan tiene que llegar la reacción obligatoriamente.
Celebradas 31 jornadas, los de Manolo González son 10º con 38 puntos, encontrándose a la misma distancia de Europa, que marca el RC Celta de Vigo con 44 puntos, y del descenso, que ocupa la primera plaza el Elche CF con 32. Es decir, a seis puntos se encuentra el Espanyol de ambas zonas de la clasificación a falta de 21 unidades por jugarse. La preocupación ha llegado a instaurarse en el entorno perico que no se explica el cambio de dinámica en el equipo desde el pasado 3 de enero, precisamente en el derbi ante el FC Barcelona en el RCDE Stadium (0-2).
Gracias a la gran primera vuelta, en la que el Espanyol sumó 33 puntos, los blanquiazules dependen de si mismos para lograr el objetivo. Cinco unidades les faltan a los de Manolo González para lograr la permanencia y aprovecharán esta semana para focalizarse en el Rayo Vallecano (23 de abril) y el Levante UD (27 de abril), dos partidos marcados en rojo, que jugarán en cinco días y en los que hay que ganar. Hay que recordar que después el Espanyol se enfrentará al Real Madrid, Sevilla FC, Athletic Club, CA Osasuna y Real Sociedad.
Desde el vestuario están convencidos de que una victoria lo cambiará todo, pero primero tiene que llegar para dejar atrás esa losa de no haber sumado de tres desde hace cuatro meses. Manolo González sigue buscando la fórmula junto a sus jugadores para trabajar en lo que es exclusivamente deportivo porque es lo que depende de ellos mismos y es en lo que pueden incidir.

