El Espanyol necesita reaccionar como sea y este lunes tiene una gran oportunidad en el RCDE Stadium ante el Levante UD. Ya no ha excusas que valgan porque después de 15 jornadas sin ganar la permanencia se queda a 5 puntos a falta de seis jornadas. Manolo González y la plantilla necesitan un resultado positivo cuanto antes para no complicarse a la vez que supondría ser un punto de inflexión para encadenar una buena dinámica.
Los errores defensivos y las pérdidas son una parte del problema de esta crisis en el conjunto blanquiazul. Sin embargo, también hay que mirar también a la faceta ofensiva porque el Espanyol tiene ocasiones, pero no termina de materializarlas, algo que ha terminado penalizándole mucho. De los 37 goles a favor 22 fueron en la segunda vuelta y 15 en la segunda por los 49 en contra que se desglosan en 17 en el primer tramo de temporada por 32 en el segundo. Además, en 32 jornadas disputadas, el cuadro espanyolista es uno de los equipos que más encaja.
Esta diferencia tan abismal persigue a un Manolo González que cada vez tiene menos tiempo para corregir errores. A estas alturas el tema mental empieza a pesar mucho, que es algo que no se puede entrenar, pero si hay algo que caracteriza al Espanyol es que no se rinde. La preocupación está porque «obviamente no ganamos y nos hacen daño con poco. Nosotros necesitamos llegar mucho para hacer daño al rival»,reconoció el técnico perico en el post partido ante el Rayo Vallecano.
Pere Milla, Roberto Fernández y Kike García con seis goles son los máximos goleadores del Espanyol y la esperanza perica. También está Carlos Romero, que les sigue con cinco tantos y cuando ha visto puerta los blanquiazules no han perdido. Ahora más que nunca, los blanquiazules necesitan tener ese acierto a la vez que esa pizca de suerte para ver portería, dar ese paso definitivo para cerrar los partidos y cerrar la permanencia cuanto antes.

