La victoria del Espanyol ante el Rayo Vallecano (1-0) quedó marcada por la polémica arbitral en distintas acciones que evitaron que los de Manolo González pudieran ampliar el marcador. Una de ellas es la expulsión de Tyrhys Dolan, que tal y como la define el propio jugador, la cartulina roja es «cuestionable». El inglés tuvo que abandonar el césped del RCDE Stadium en el minuto 87 dejando a los pericos con uno menos y a ambos equipos con diez jugadores.
El partido quedó marcado por los últimos 11 minutos de juego más los 7 de añadido. Primero por el gol anulado a Kike García en el 79′, por un supuesto fuera de juego, y ocho después por la surrealista expulsión de Tyrhys Dolan. Las imagenes que aparecieron en el videomarcador del RCDE Stadium generaron más dudas todavía, ya que no se ve que el inglés empuje o tenga contacto con Pep Chavarría.
Pasadas unas horas de la finalización del encuentro y tras lo ocurrido, el Espanyol recurrirá a la tarjeta roja de Tyrhys Dolan, exactamente la segunda amarilla. Cabe recordar que vio la primera cartulina en el minuto 75 por simular penalti según la decisión de José María Sánchez. Desde el club perico esperan que se le quite la segunda tarjeta y pueda estar disponible para Manolo González en el penúltimo partido del año ante un rival difícil, el Getafe CF, en uno de los campos más difíciles del campeonato, El Coliseum.
Cabe recordar, que el acta arbitral de José María Sánchez Martínez recoge que el extremo del Espanyol ve la primera tarjeta «por dejarse caer dentro del área contraria, simulando ser objeto de falta». Para la segunda, expresa que se la mostró «por dar una patada a un contrario de forma temeraria en la disputa del balón».

