El fútbol fue muy cruel con un Espanyol que fue mejor y mereció más. El conjunto de Manolo González no ganó el derbi porque el pasado verano Joan Garcia ‘traicionó’ a sus compañeros de vestuario y a toda la afición fichando por el Barcelona tras besarse, días antes, el escudo del Espanyol. Y es que con cualquier otro portero del mundo, el Espanyol hubiera ganado a un FC Barcelona que sobrevivió gracias a un Joan que evitó varios goles cantados.
El Espanyol llegaba al derbi tras cinco victorias consecutivas, algo que no conseguía desde 1999 con Brindisi en el banquillo y que lo consolidaba en la quinta posición. El Barça lo hacía en lo más alto de la tabla tras lograr ocho triunfos seguidos. Se presentaba el derbi más igualado de los últimos años. Y seguramente también el más polémico.
El derbi empezó con pitos para Joan Garcia, pero pronto Dolan intentó quitarle protagonismo. El inglés se fue por la banda, pero su remate fue despejado por Balde. La primera llegada no se hizo esperar. El Espanyol, con el paso de los minutos, cedió algo de posesión. Pero no le importaba. Bien posicionados en el verde, esperaban su oportunidad para sorprender por velocidad. Y en el 20’ estuvo muy cerca de lograrlo. Roberto le ganó la partida a su marcador, para llegar a un gran pase de Edu Expósito y plantarse ante Joan Garcia. Llegó algo forzado y no pudo superar al exespanyolista en un mano a mano. Joan despejó su remate
El encuentro estaba entretenido. Nadie renunciaba a nada, pero tampoco ninguno quería correr excesivos riesgos. Y en una nueva contra, Joan Garcia evitó el primero. El árbitro dejó seguir una acción, en la que Roberto fue cazado, el balón le llegó a Carlos Romero, que centró al área para que Pere Milla conectara un perfecto cabezazo que despejó a córner el portero culé. Volvía a salvar a su equipo.
El Espanyol, con una extraordinaria actitud y espíritu competitivo, se iba al descanso tras realizar un gran primer tiempo en el que neutralizó al FC Barcelona y tuvo las mejores ocasiones para inaugurar el marcador, pero se estrelló ante un Joan Garcia que fue el mejor jugador azulgrana.
En segundo tiempo empezó con tensión. Idas y venidas. Y en una culé, Dmitrovic metió la mano para desviar el cabezazo de Koundé. Una acción a la que respondió Roberto con un remate que atrapó Joan. Solo dos minutos después, en una contra centro raso algo pasado para Pere Milla en el segundo palo. Pudo jugar atrás para Roberto, pero quiso dar un toque de más y poner un pase más largo que no salió. Se escapaba otra buena ocasión de gol. Y una mucho más clara en el 64. Roberto intentó driblar a Joan, cuando tenía a Dolan solo para empujarla, el meta le arrebató el balón con una mano salvadora.
Si Joan estaba salvando al Barça, Dmitrovic salvó al Espanyol con una gran parada. Brutal el paradón del portero del Espanyol, repeliendo un disparo a bocajarro de Eric García. Impresionante partido de ambos guardametas en el derbi. Pero el fútbol no entiende de méritos. Y en una acción aislada en la recta final, Dani Olmo con un toque con mucha clase superaba a Dmitrovic y silenciaba el RCDE Stadium.
Y en cuestión de minutos, el Barcelona liquida el derbi. Gran acción de Fermín a la contra, colándose en el área local y poniendo el pase atrás, donde conectó con un Lewandowski que, sin querer, empujó el balón con el pecho para el 0-2. Un gol que propició algún lanzamiento desde la grada tras la provocación de Fermín y con el que quedó decidido un derbi en el que el Espanyol mereció mucho mas.
Ficha técnica:
RCD Espanyol: Dmitrovic, El Hilali, Cabrera, Calero, Carlos Romero, Urko, Edu Expósito (Jofre, 59′), Pol Lozano, Pere Milla (Puado, 82′), Dolan (Terrats, 82′) y Roberto (Kike García, 75′).
FC Barcelona: Joan García, Koundé, Cubarsí, Gerard Martín Pedri, 64′), Balde, Eric García, Frenkie de Jong, Lamine Yamal, Raphinha (Dani Olmo, 64′), Rashford (Fermín, 46′) y Ferran Torres (Lewandowski, 64′).
Goles: 0-1, Dani Olmo (86′) y 0-2, Lewandowski (88′)
Árbitro: García Verdura (Comité catalán), TA: Pol Lozano (77′)
Incidencias: RCDE Stadium (36.283 espectadores)


1 comentario
El Espanyol ha merecido mucho màs. En líneas globales ha sido superior a un Barça que ha vivido gracias a las increibles paradas de nuestro exportero Joan García. Però un equipo en teoria inferior no puede perdonar tanto como ha hecho hoy, ya ayer, el Espanyol, ante uno, tambien teóricamente superior. Porqué entonces ocurre que el equipo superior tiene una y la clava. Y entonces se acaba el sueño. Un sueño el de ganar al Barça que los pericos hemos vivido durante 86 minutos.
Que amargo despertar!!