En un partido muy abierto, el Espanyol pudo ganar al Celta de Vigo. Pero también perder. El duelo entre dos equipos en posiciones europeas tuvo de todo. Emoción. Alternativas en el marcador. Euforia y decepción final. En el tiempo de descuento, el Espanyol vio como se le escapaba una victoria tras remontar el gol de Jutglà gracias a la aportación que tuvieron los jugadores que entraron desde el banquillo. Un empate que no deja contento a nadie. Un gran duelo, en el que el Espanyol no pudo lograr su primera victoria en este 2026 y seguir con su racha de victorias ante el Celta, que fue superior durante gran parte del partido.
El Espanyol salió al verde con novedades en todas sus líneas, excepto la portería, para consolidarse como una auténtica bestia negra del Real Celta de Vigo de Claudio Giráldez y lograr su primera victoria en este 2026. Riedel entraba por el lesionado Calero; Pickel en el centro del campo por Urko y Ngonge se estrenaba como titular en el puesto de Dolan.
Los dos conjuntos empezaron con las intenciones claras. Sabían que había mucho en juego. Estaban muy concienciados de la importancia que tenían los tres puntos. Y Edu Expósito pronto buscó sorprender a Radu. Le cayó un balón en la frontal del área. Lo controló y se sacó una volea con la izquierda que no entró porque Radu se estiró para evitar que el esférico entrara. Poco después, Roberto fallaba un mano a mano ante Radu, aunque la acción estaba invalidada por falta previa del delantero a su defensor.
El Espanyol quería quitarle el balón al Celta y por momentos lo estaba consiguiendo, mientras que el conjunto vigués presionaba alto con la intención de recuperar rápido y forzar el error rival. Los blanquiazules querían ser protagonistas e intentaban tener más posesión ante un rival celeste que buscaba sorprender por velocidad. Pero las buenas sensaciones iniciales no tuvieron mucha continuidad. Y en una rápida llegada, Javi Rodríguez pudo inaugurar el marcador con un disparo, desde la frontal, que salió ajustado al palo.
El ritmo era elevado. Se estaba viendo un partido de idas y venidas en el que las ocasiones más claras empezaban a ser visitantes. Los celestes iban de menos a más. Empezaron a despertar gracias a sus penetraciones por las bandas. Borja lo probó desde la frontal, deteniendo sin problemas Dmitrovic y un cabezazo de Jutgla se iba fuera por poco.
El canterano Jutglà golpea
El Celta llegaba a la recta final sometiendo al Espanyol. Se había hecho con la posesión y marcaba el ritmo del partido. Y en una contra mortal se adelantó en el marcador. Borja recibió de espaldas en el centro del campo. Descargó para Fer, quien filtró un balón a la banda para Javi Rueda. El lateral metió un ‘caramelito’ raso para que Jutglà rematara al fondo de las redes. El canterano perico, que este enero sonó para reforzar el ataque perico, adelantaba al Real Celta de Vigo en el marcador aprovechando un desajuste defensivo del Espanyol.
El gol reforzó al equipo de Claudio Giráldez. Creció en juego y confianza, y en el 44’ Marcos Alonso ganó la espada a la defensa, tras un lanzamiento de falta, pero su remate acrobático salió muy cerca del palo. El Espanyol se iba tocado al descanso.
Las dudas no desaparecieron en el inicio del segundo tiempo. El Celta de Vigo salió apretando. Olía la sangre y buscaba la sentencia. En una contra viguesa, Carreira acabó la jugada con un disparo con rosca al que respondió Dmitrovic volando para meter una mano salvadora. Las amenazas eran continuas y el Espanyol, frágil en el aspecto defensivo, empezaba a sufrir. Perdía la mayoría de los duelos ante un rival que imprimía mucha velocidad. Los de Manolo corrían tras el balón, pero no lograban hacerse con él. Y esto propició que el técnico perico revolucionara el once buscando la reacción y acabar con la ansiedad que se notaba en el verde. Urko, Doan y Kike García entraban por Edu Expósito, Ngonge y Pickel.
Los cambios parecieron reconectar al Espanyol al partido. Buscaba cargar mucho él área al actuar con dos delanteros natos. Y Kike García metía a los blanquiazules en el partido. Y en un balón a la olla, Kike García ganó dos duelos, uno por alto y otro por bajo, para acomodarse el balón y sacar un latigazo con la izquierda que superaba a Radu. Golazo con el que volvían las tablas al marcador.
Remontada y decepción
El partido estaba abierto. Kike García no llegó a un centro y, en la siguiente acción, Borja remataba ajustado al palo. Y en el 77′, el VAR tuvo que entrar para anular un gol a Borja Iglesias por un fuera de juego muy ajustado. Una acción que espoleaba a la afición. Y al equipo. Balón al espacio para Terrats, que ganaba la espalda y la disputa a su marcador. Levantaba la cabeza para acabar jugando atrás para que Dolan entrando desde atrás le diera la vuelta al marcador. En pocos minutos, los blanquiazules le dieron la vuelta en el marcador. Pero la alegría no duró demasiado. Cuando parecía que la primera victoria del 2026 estaba en el saco, en el descuento, Borja Iglesias, cuando peor pintaban las cosas para el Celta, empataba el partido.
Ficha técnica:
RCD Espanyol:Dmitrovic; El Hilali, Riedel, Cabrera, Carlos Romero; Pickel (Dolan, 56′), Pol Lozano; Ngonge (Kike García, 56′), Edu Expósito (Urko, 56′), Pere Milla (Jofre Carreras, 72′); Roberto (Terrats, 83′).
Real Celta de Vigo: Radu; Javi Rodríguez (Vecino, 88′), Starfelt, Marcos Alonso; Javi Rueda (Mingueza,70′), Miguel Román (Iago Aspas, 88′), Fer López, Carreira; Jutglá (Moriba, 70′), Borja Iglesias y Swedberg (Pablo Durán, 70′) .
Goles: 0-1, Jutgla (37’); 11, Kike García (67′); 2-1, Dolan (86′); 2-2, Borja Iglesias (92′)
Árbitro: Cuadra Fernández (Comité balear). TA: Cabrera (94′)
Incidencias: RCDE Stadium (27.368 espectadores)

