Espanyol y Elche CF atraviesan por el momento más delicado en lo que va de campeonato. Las sensaciones y resultados de ambos equipos no tienen nada que ver con las de la primera vuelta cuando ambos fueron considerados las revelaciones de la temporada. El Espanyol solo ha sumado dos puntos de los últimos 24, mientras que el conjunto franjiverde solo ha sacado uno más en lo que llevamos de 2026. Ambos acabaron el año en una nube, pero tras el parón navideño les golpeó con dureza.
Los espanyolistas se fueron a las Navidades ocupando la quinta posición con 33 puntos, una clasificación que invitaba a soñar con Europa. Pese a la mala racha, el Espanyol, aunque se ha caído de los puestos europeos, sigue en séptima posición, pero con sus perseguidores más cerca. El Elche CF, que en esos momentos era octavo con 28 puntos, ahora solo está un punto por encima de los puestos de descenso.
En el Martínez Valero se vivirá un duelo de malas dinámicas. Espanyol y Elche CF son los dos peores equipos de Primera en este 2026, acumulando ambos ocho partidos sin ganar. Las urgencias por acabar con sus malas dinámicas harán que se dispute un partido de angustias. Al Espanyol se le escapan los puestos europeos y, al Elche, los de la zona tranquila. Los dos necesitan sumar los tres puntos para respirar un poco más tranquilos.
Las malas dinámicas de Espanyol y Elche CF tiene un motivo común: la pérdida de solidez defensiva. Manolo González manifestó tras la derrota en el Vicente Calderón que el problema no está en ataque, sino en defensa. Los números dejan muy claro la pérdida de consistencia defensiva.
El Espanyol, que dejó su portería a cero en las primeras 17 jornadas, aún no ha logrado hacerlo en este 2026. Por su parte, el Elche CF solo ha conseguido acabar uno de sus últimos partidos dejando su portería a cero, ante Osasuna. En los últimos 8 jornadas, el conjunto ilicitano ha encajado 17 goles. Solo el Espanyol ha recibido más, con 20 tantos. Ambos equipos llegan al duelo recibiendo más de dos goles por partido en lo que va de 2026. Unos datos defensivos que son preocupantes y que les están impidiendo seguir con las buenas sensaciones de la primera vuelta. Se desangran en defensa.

