El Espanyol, a nivel de resultados, sigue atascado en 2026. Ya son 14 jornadas sin ganar y los blanquiazules necesitan una reacción urgente. La derrota en el derbi ante el FC Barcelona (4-1) hizo mucho daño a un vestuario que hizo autocrítica y sigue confiando en que la primera victoria va a llegar para cambiar la dinámica. A falta de que finalice la jornada 31 de LaLiga, los de Manolo González son 10º con 38 puntos, a seis de Europa y a siete de la zona de descenso.
Ya no solo la crisis de resultados, sino la clasificación pone en aviso a un Espanyol que necesita sí o sí reaccionar para no complicarse. Rayo Vallecano, Levante UD, Real Madrid, Sevilla FC, Athletic Club, CA Osasuna y Real Sociedad son los rivales que le quedan a los blanquiazules hasta final de temporada y Manolo González tendrá que gestionar muy bien los partidos debido a las amarillas.
El preparador gallego no se dejará influir por los apercibidos porque confía plenamente en su plantilla. Sin embargo, las bajas con las que podría contar debilitarían al equipo. Y es que, el Espanyol viajará con tres apercibidos: Carlos Romero, Tyrhys Dolan y Fernando Calero. Todos ellos fueron titulares en el derbi y están siendo importantes durante todo el año, aunque de ver la amarilla obligaría a Manolo González a hacer bastantes cambios en su once.
En el segundo escalón, con tres tarjetas, se encuentran Roberto Fernández y Kike García a los que se le unen Pol Lozano y Cyril Ngonge. De ver la amarilla en Vallecas se perderían el regreso del Espanyol al RCDE Stadium después de tres partidos seguidos a domicilio. Los blanquiazules quieren volver a casa para reencontrarse con su afición, ser un equipo fuerte y sumar cuanto antes los puntos necesarios para lograr el primer objetivo: la permanencia.

