Júlia Guerra es puro sentimiento blanquiazul. Perica de cuna, a sus 24 años puede decir que lleva toda la vida en el club de sus amores, el Espanyol, algo que no es fácil. Conocedora a la perfección de lo que es el club, la canterana está feliz, pero a nivel de mejoras «todavía hay mucho trabajo por hacer», como por ejemplo, poder optar a jugar la Champions League. Se están dando pasos para crecer, aunque se podrían dar más rápido. La idea de la ’21’ es poder seguir creciendo como perica con retos muy ambiciosos como «jugar en el RCDE Stadium» y «debutar con la Selección española o jugar la Champions».
Llegó al Espanyol con 8 años y el poder haber crecido y llevar a cabo toda su trayectoria como blanquiazul «cuesta mucho», reconoce Júlia Guerra en una entrevista en ‘L’Esportiu’. Su sentimiento perico ha sido clave para anteponer al club de su vida porque «siempre hay ofertas, opciones que pueden parecer mejores en este momento, pero al final siempre he priorizado quedarme en el Espanyol. Cada año he aprendido cosas nuevas y estoy muy feliz de haber escogido este camino. Salir también te hace evolucionar, pero estar en un sitio en el que te conocen y crecer con ellos es muy bonito».

Con la entrada de la nueva propiedad, Alan Pace comentó que le gustaría ver al Espanyol Femenino pronto en Champions. Como canterana, Júlia Guerra sueña con ello, pero es sincera y de momento cree que «todavía hay mucho trabajo por hacer. Al final, cuando se invierte es cuando esto puede pasar, y la responsabilidad de poner dinero para mejorar el equipo y las infraestructuras es suya». La entidad perica «está creciendo», pero «tendría que hacerlo más deprisa para poder hablar de la Champions. Se tiene que pensar más en el femenino, valorarnos más».
La realidad del equipo es muy distinta a la que se piensa. La ’21’ del Espanyol Femenino ejemplifica en qué momento se encuentran con detalles que viven en el día a día: «(Ojalá) pudiésemos entrenar en el campo de césped natural y no solo porque el césped artificial provoca más lesiones. Cuando jugamos los partidos en casa nos sentimos visitantes porque no hemos entrenado en este campo en toda la semana. Hasta hace poco trabajábamos en la carpa de fuera y no en el gimnasio del masculino. Tener uno a priori iría muy bien». Otro de los puntos a tener en cuenta es que «también pedimos poder comer aquí como los chicos, que al final es una manera de tener controlada la alimentación y es un servicio que nos haría dar un salto de nivel».
Júlia Guerra es clara y entre todas las mejores que faltan comenta que «ahora nos han puesto taquillas en el vestuario y podemos dejar cosas. Soy consciente que se han dado muchos pasos, como por ejemplo que nos den un coche a cada jugadora, pero todavía faltan muchos detalles de profesionalización en el día a día. Esto al final de temporada suma puntos».
«Mi sueño es jugar en el RCDE Stadium»
Después de cumplir un sueño que quería desde pequeña, jugar en Liga F con el Espanyol, la canterana todavía tiene más. Júlia Guerra se caracteriza por ser una jugadora con carácter, personalidad y muy perica. El próximo reto que le gustaría conseguir como perica es «jugar en el RCDE Stadium. Me gustaría mucho y no solo a mi, nos gustaría a todo el vestuario. Sería un gran paso para nosotras. De hecho, ya lo hemos pedido en varias ocasiones, pero no depende de nosotras que pase…». A título personal, la ’21’ desea «debutar algún día con la Selección española y también jugar la Champions. Sería increíble y si es con el Espanyol todavía sería más bonito».
En 18 jornadas, el Espanyol Femenino se sitúa en la 11ª posición con 20 puntos, a 11 del descenso. La permanencia es el primer objetivo, pero el vestuario no se conforma solo con eso, sino que quiere más. A pesar de que Júlia Guerra seguirá unas semanas fuera por una lesión en el tendón de Aquiles su visión sobre lo que queda de segunda vuelta en Liga F es que «hay que decir que este año la salvación es más barata. Si no pasa nada, el descenso lo lucharán el DUX Logroño, el Alhama CF y el Levante UD. Estos tres equipos tienen muy pocos puntos. Este año, la principal diferencia es que con 15 puntos te puedes salvar. Esto nos ha dejado en tierra de nadie, y el cuerpo técnico nos está planteando nuevos objetivos para mantener el nivel competitivo. Superar los puntos del año pasado, mejorar la undécima plaza… Estamos en el camino de consolidarnos a la Liga F».

