El Espanyol B está con la flechita para arriba y explotando en 2ªRFEF. Nadie quiso perderse el derbi de filiales ante el Barça Atlètic, que cinco temporadas después regresaba al feudo perico. Con una CE Dani Jarque llena, con 1.583 espectadores, el ambiente especial comenzó desde el calentamiento. Con la Peña Juvenil 1991 en la grada de animación, nadie falló al filial que compitió durante todo el partido para mantener la buena racha y seguir una jornada más, la octava, invicto.

Ferran Gómez anotó el gol de la victoria, el tercero seguido en casa, siendo el encargado de resolver el partido. El Espanyol B se mostró muy serio y con un grado de confianza alta para hacerle daño al Barça Atlètic. Ya son 16 de los 24 puntos posibles los que ha sumado el filial perico que se acerca a los puestos de ‘play-off’: son sextos con 17 puntos y están a una unidad.

Los blanquiazules supieron aguantar el 1-0 durante los 20 minutos restantes. El plan de partido salió a la perfección desde el orden, el control y la verticalidad que evitó cualquier susto del Barça Atlètic. Una vez pitó el final Anas Bakali Bentaleb los jugadores del banquillo perico saltaron al verde para celebrar el triunfo junto a sus compañeros y staff para seguidamente ir con la afición para agradecerles su apoyo.

Cánticos, abrazos, aplausos y mucha felicidad se vivió en la CE Dani Jarque con una conexión muy especial con la grada. No importaba si era la tribuna, la grada lateral o los fondos, sino que una vez más el Espanyol volvió a demostrar la gran familia que es.

Hasta los propios jugadores del filial, protagonistas de la celebración, disfrutaron de la fiesta con las bufandas de los aficionados. Durante la semana el mensaje en el vestuario era de «partido especial» y que había que «gestionar las emociones». El equipo lo llevó a la perfección y finalizado el partido la celebración se alargó hasta la despedida de los aficionados que vivieron una noche mágica de derbi gracias al Espanyol B en la que Barcelona remarcó que es blanquiazul.


