Vuelve LaLiga. El Espanyol, tras el parón de tres semanas por los compromisos internacionales, abrirá la octava jornada del campeonato liguero con la obligación de levantarse y reaccionar. Los blanquiazules, que se fueron al parón encadenando dos derrotas y dejando muy malas sensaciones, tienen la necesidad de realizar un buen partido en Málaga (La Rosaleda, 21.00h) y traerse un resultado positivo para Barcelona.
El encuentro más allá de la necesidad de los tres puntos, ya que el Málaga CF también los necesita al no conocer la victoria en este arranque liguero, nos deja muchos alicientes. Para empezar, Javi Puado regresa a una convocatoria tras superar su grave lesión que le ha mantenido nueve meses alejado de los terrenos de juego. Pero hay más. Roberto Fernández, tras debutar con la absoluta de España, regresa a La Rosaleda. El espanyolista fue uno de los héroes del ascenso del Málaga CF a Segunda división, marcando 20 goles, pero tras ese curso forzó su salida. Así que habrá que ver como lo recibe una afición que lo idolatró, pero que después se sintió traicionada.
Con casi toda la plantilla en condiciones, el Espanyol necesita reencontrar sensaciones y silenciar todo el ‘rún rún’ que ha habido durante estas tres semanas. Pese a los malos resultados, Manolo González no está cuestionado, según reconoció Monchi en una entrevista con Sport. El técnico espanyolista introducirá alguna novedad en el once titular. Las únicas bajas son la de Kike, lesionado desde el verano, y Jofre Carreras.
Por lo que se refiere al Málaga, Funes no podrá contar con José Salinas a causa de la cláusula del miedo. Esto significará que el técnico tenga que mover fichar en la defensa. Carlos Puga volvería al lateral diestro, mientras que Rafita, que entró en la convocatoria de la sub-21 por Javi Hernández, estaría en el izquierdo. El que sí podría estar es Fernando Calero. Tras siete campañas en el Espanyol fichó este verano por el Málaga CF. El pucelano podría debutar esta noche, ya que se lesionó en verano y aún no ha podido hacerlo.

