Manolo González está orgulloso de su equipo. El técnico se mostró feliz por una trabajada victoria en un partido muy difícil. Los jugadores están respondiendo y el Espanyol está viviendo el mejor momento de los últimos años. El trabajo está llevando al equipo a cosechar éxitos, pero el técnico pide humildad, ya que «en Primera es muy difícil ganar partidos«.
¿De los días que más orgulloso estás? ¿Era de los partidos más difíciles?
Sí, a veces consideramos los partidos difíciles solo cuando juegas contra los grandes. El Elche solo había perdido un encuentro. Al final nos ha faltado fuerza para atacar y es el único, pero del partido, y también que hemos de intentar que en la recta final se juegue más en campo contrario. Hemos hecho un gran partido.
Mejor inicio en diez jornadas del siglo XXI. ¿Cómo se explica?
Porque los jugadores van. La gente está enchufada y quiere jugar. O te pones al nivel de los titulares, o no puedes hacerlo. Y después, cuando tienes la oportunidad, no fallar. La competencia es media vida y tener esto en la plantilla es lo mejor que nos puede pasar.
¿Qué balance haces? ¿Cuál es el techo y el pero que le pones al equipo?
El pero es que, quizás, a veces nos falta un poco de veteranía y saber parar el partido. Somos ofensivos, jugamos a tumba abierta, pero este equipo cree. Lo que estamos haciendo lo marca el hambre que tiene el equipo. Si los jugadores no van, no se puede hacer nada. Yo lo que quiero es llegar lo antes posible a los 42 puntos y después ya veremos. A medida que logremos objetivos, iremos viendo. Hay que llegar al primer escalón y después mirar más, pero, sobre todo, no creernos lo que no somos.
Pulso entre equipos revelación y con dos estilos distintos
Yo hoy hubiera defendido con delanteros en la segunda parte, pero no se ha podido por circunstancias. Cuando hemos perdido la fuerza en la segunda parte y no pudimos contraatacar es cuando ellos se han encontrado mejor.
Todo lo que había hoy preparado era un peso extra para el equipo
Nosotros somos conscientes de lo que representamos y de lo importante que era este partido para la historia del Espanyol.
¿Cómo se le quita de la cabeza al vestuario que no se crean lo que no son?
Ellos son muy conscientes de lo que somos. En Primera es muy difícil ganar y el equipo es consciente de que para hacerlo hay que hacer muchas cosas bien. Si no ganamos un día no será porque nos equivoquemos en esto.
¿Cómo se explica esta locura que se está viviendo?
Los aficionados te lo podrían explicar mejor. Para mi estar aquí es algo enorme, un orgullo y me siento muy identificado. Ver el campo así cada semana dice como está la gente con el equipo. La afición está orgullosa e identificada con este equipo. A mitad de partido hemos cambiado a Edu por Pickel, y por eso ha llegado el gol porque esa clarividencia para ese último pase. Y a partir de ahí, Carlos Romero está a un nivel excepcional. Qué siga así. Es una maravilla ver al Carlos Romero de hace un año y verlo ahora.

