El próximo lunes 7 de septiembre hará dos meses que Quilindschy Hartman se convirtió en nuevo jugador del Espanyol. Procedente del Burnley FC, el otro club presidido por Alan Pace, el lateral izquierdo sigue entrenando como uno más junto al resto de sus compañeros mientras trabaja en adaptare lo antes posible al equipo, a LaLiga y a la ciudad. De momento es uno de los nuevos fichajes que, junto a Gabriel Moscardo, todavía no ha debutado en LaLiga después de tener minutos en la pretemporada.
Quilindschy Hartman está feliz por la decisión de empezar una nueva etapa en LaLiga, sin embargo ha dado un paso adelante en su vida: alejarse por un tiempo de las redes sociales. Lo ha hecho a través de un story, imagen que dura 24 horas, explicando porque ha tomado esa decisión: «En estos últimos meses, otra persona se ha encargado de gestionar mi cuenta de Instagram, ya que cada vez siento menos necesidad de estar en las redes sociales».
Esta decisión es porque «no pasa nada en concreto, pero, por ahora, he decidido desactivar mi cuenta y dar un paso atrás por completo durante un tiempo», continuaba cerrando el mensaje con una ‘Q’ y un corazón rojo. Se trata de un tema simplemente personal por el que Quilindschy Hartman ha tomado este caminio, que desde su presentación cómo perico ya comentó que no gestionaba sus redes sociales.
No es el único jugador que ha querido alejarse de las redes sociales. El pasado mes de abril, coincidiendo con el derbi ante el FC Barcelona, en el Camp Nou, Pol Lozano se desactivó todos sus perfiles por recibir muchos insultos por parte de la afición ‘culé’, ya que no encajaron del todo bien las palabras del capitán perico al denunciar el comportamiento de los jugadores ‘blaugranas’ tras finalizar el partido.


