La afición del RCD Espanyol guarda buenos recuerdos de las visitas de la Real Sociedad a su campo en la última jornada de Liga. El 13 de mayo de 2000 un gol de Coro en el tiempo de descuento evitaba el descenso, a las pocas semanas de haber ganado la cuarta Copa del Rey. Y el 18 del mismo mes, pero de 2019, los goles de Rosales y Wu Lei permitían al equipo de Rubi clasificarse para la previa de la Europa League. Hoy vuelve la Real Sociedad y el Espanyol, tras el año más irregular de su historia, aún mantiene una pequeña esperanza para volver a jugar una competición europea.
Las dos victorias consecutivas del Espanyol, ante Athletic Club y Osasuna, han permitido llegar a esta jornada sin tener que mirar la parte baja de una clasificación que arde. Varios equipos se juegan la vida y el Espanyol, que parecía que llegaría en aprietos, la afronta mirando más para arriba que para abajo. El conjunto perico recibe a la Real Sociedad, campeón de Copa desde hace un mes, con la aspiración de clasificarse para Europa la próxima temporada, pese a sus escasas opciones, en un último homenaje a su afición.
El conjunto blanquiazul puede alcanzar la séptima posición de la clasificación y lograr un billete para la Conference League. Para hacerlo, debe ganar imperiosamente al conjunto vasco y, además, esperar que el Getafe pierda y que Rayo Vallecano y Valencia no ganen sus respectivos compromisos. La opción europea es complicada, tampoco era el objetivo a inicio de curso, pero el equipo saldrá a por una victoria para acabar bien el campeonato. Quiere darle una alegría a su afición.

El vestuario perico, pese a haber sellado la permanencia, no se relaja. Todos quieren acabar ganando. Los futbolistas prometen dar su mejor versión para conseguir su tercer triunfo consecutivo tras ganar a Athletic (2-0) y Osasuna (1-2). El equipo pretende que el desenlace del curso 2025-2026 sea una gran fiesta para todos. Su entrenador, Manolo González, no quiso hablar sobre su futuro y prefirió centrarse en el partido. El técnico no podrá contar con el delantero Javi Puado, lesionado de larga duración, ni con el centrocampista Pol Lozano, sancionado, frente a un visitante incómodo para el Espanyol.
Carlos Romero se va a lo grande
El partido, como cada encuentro final de temporada, tendrá unos minutos para las emociones. Carlos Romero, uno de los mejores laterales zurdos que ha jugado en el Espanyol en toda su historia, disputará su último partido con la blanquiazul. El valenciano, que regresará a un Villarreal que puede hacer negocio con él, disputará sus últimos minutos con el club que le ha dado la oportunidad de jugar en Primera división.
Carlos Romero deja un gran recuerdo en el Espanyol. Se va por la puerta grande después de haber sido uno de los jugadores importantes para Manolo González durante sus dos años en Primera. Este año ha jugado 35 partidos de titular, 31 de ellos completos, y ha marcado seis goles decisivos para que el Espanyol llegue salvado a la última jornada de liga.

El cuadro ‘txuri urdin’, a su vez, aterriza en Barcelona con el deseo de que termine la temporada. Desde la gloria del pasado 18 de abril al conquistar la Copa del Rey, los donostiarras encadenan seis partidos sin conocer la victoria y el último fue una dura derrota ante el Valencia con diez jugadores.
El Espanyol será la última piedra para los de Matarazzo, con muchos interrogantes ya que la pasada semana el técnico de New Jersey rotó a casi todos los jugadores para buscar una reacción, y tampoco lo logró. Además, Guedes, Oyarzabal, Kubo, Caleta-Car y Sucic están a las puertas de disputar un Mundial y con nada ya en juego en LaLiga podrían caerse del once.
Posibles alienaciones:
RCD Espanyol: Dmitrovic; Omar El Hilali, Calero o Riedel, Cabrera, Carlos Romero; Edu Expósito, Terrats, Urko González; Dolan, Pere Milla y Kike García.
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Jon Martín, Zubeldia, Sergio Gómez; Turrientes, Soler, Brais Méndez; Óskarrson, Marín y Oyarzabal.
Árbitro: José Luis Munuera (comité andaluz)
Estadio: RCDE Stadium (21.00h)


1 comentario
No basta con que el Getafe pierda. Necesitamos que, entre su derrota y nuestra victoria, se recorte esa diferencia de -5 en el golaverage general que tenemos ahora.