El Espanyol Femenino no pudo sumar los tres puntos en Lezama al perder por 2-1 ante el Athletic Club de Bilbao, en un duelo en el que las leonas hicieron sufrir al bloque perico y lograron darle la vuelta al marcador a pocos minutos del final. Laia Ballesté, autora desde el punto de penalti del único tanto blanquiazul en una tarde gris, hizo un balance rápido del encuentro: «El partido era un poco de empate. Hemos tenido ocasiones justas, igual que ellas».
El conjunto de Sara Monforte estuvo serio en la fase defensiva hasta el ecuador del choque. Tras el paso por vestuarios, las locales volvieron a adueñarse del dominio del esférico, generando ocasiones de peligro sobre el área perica. Clara Pinedo, al iniciar el segundo tiempo, perforó la portería de Romane Salvador con un disparo cruzado. Con el gol en contra, el Espanyol Femenino encontró su momento con el tanto de Laia Ballesté desde los once metros. En el minuto 86′ y con el empate en el electrónico, llegó la «mala suerte», tal y como señaló la central de L’Ampolla: una parábola, que acabó en propia puerta, provocó que las blanquiazules se marchasen de vacío pese a insistir hasta el final.
🎙️ FLASH | @laiaballeste: “Estic molt contenta de poder estrenar-me amb aquesta samarreta”#RCDEFem #AthleticEspanyol pic.twitter.com/WCaZ1eMI5A
— RCD Espanyol Femení (@RCDEFemeni) January 31, 2026
Una de las claves del conjunto perico en este inicio de 2026 era colocar el cerrojo en la portería. En Lezama, ese objetivo no se pudo cumplir y la central se lamentó porque «veníamos de dos partidos consecutivos con portería a cero. Lo hemos intentado, pero en este partido no ha sido así». También, quiso poner el foco en el camino a seguir para recuperar sensaciones positivas: «Hay que continuar en bloque y seguir trabajando».
Autoridad y sangre fría desde los once metros
Pese a ser una tarde complicada y un resultado doloroso en Lezama, Laia Ballesté vivió un momento especial con el Espanyol Femenino. La defensa se mostró «muy contenta» de poder estrenarse con la camiseta blanquiazul, como goleadora, y lo hizo transformando con sangre fría un penalti que mantuvo con vida al equipo durante varios minutos. Una diana que reflejó su personalidad en el juego, asumiendo la responsabilidad en un momento de máxima exigencia demostrando carácter, garra y autoridad sobre el césped.

