Con las energías renovadas y la ilusión de una nueva temporada, con Monchi como líder del nuevo proyecto deportivo, la afición perica no va a fallar como jugador número 12. Además, como es habitual en los partidos que juegan fuera de casa, los de Manolo González no estarán solos. El Sadar es un estadio difícil para el Espanyol, pero los recuerdos de la temporada pasada todavía están presentes con esa victoria por 1-2 que certificó la permanencia.
Ahora, el desplazamiento a El Sadar es en un contexto diferente, pero con una respuesta similar de la hinchada -la temporada pasada viajaron 600 pericos-. De las 600 entradas que envió CA Osasuna, a un precio de 30€, se han retirado 550 por los socios lo que supone casi un lleno total en la grada visitante. Sin embargo, se espera que sean muchos más los pericos que se desplacen hasta Pamplona. Desde el club se calcula que podría haber un total de 650-700 aficionados por las localidades que se compren en las taquilas del propio estadio.
El Espanyol llegará a El Sadar con el objetivo y la mentalidad de sumar los tres puntos. 12º con cuatro puntos, los de Manolo González están con confianza y trabajan en ir partido a partido, es decir, solo piensan en CA Osasuna para romper la racha de tres jornadas sin ganar con dos derrotas ante Real Madrid (1-2) y Real Sociedad (2-1), y el empate en el último suspiro ante el Sevilla FC (1-1). Será el segundo partido de la temporada como visistantes y por todos los pericos que se desplazarán hasta Pamplona, y los que vean el partido por la tele, el único resultado válido para la plantilla es regalarles una victoria.

