Ya ha pasado más de una semana desde que se hizo oficial la llegada de Monchi al Espanyol y el de San Fernando ya está empezando a dar forma a la plantilla de la próxima temporada. Como una de las figuras más influyentes en la gestión deportiva su papel en el club perico será el inicio de un nuevo proyecto de la mano de Alan Pace para afrontar una etapa ilusionante. Inició su rol en los despachos con 31 años pasando por clubes como el Sevilla FC, AS Roma o Astón Villa, y ahora en Barcelona puede seguir ejerciendo a la vez que compagina sus funciones con el CD San Fernando.
«12-15 personas trabajan conmigo en el día a día»
Minchi, director general deportivo del Espanyol
«La estructura de una dirección deportiva es piramidal. En la base hay muchos ‘scouts’ que van recopilando informes (que solo trabajan para mi equipo). En el Sevilla, en la Roma o en el Aston Villa tenía a unas 12-15 personas que trabajaban conmigo en el día a día, que son los que ven fútbol de una manera cintinua y van generando informes que me van llegando a mi. Cuando yo creo que hay algo que puede ser interesante pasa un siguiente filtro que es dentro del grupo de trabajo que es donde hay ‘scouts’ más ‘cualificados’ que hacen el seguimiento. Cuando eso pasa es cuando aparezco yo». Así explica Monchi su forma de trabajar en los clubes en ‘Pódcast con acento’.
A nivel de informe, el de San Fernando asegura que «cuando todos son muy buenos solo voy a dar el visto bueno final. A veces contrasto mi información con la de ellos, otras veces la de ellos se prioriza sobre la mia. Esto es trabajar en grupo, intentando que todos sumemos». Sin embargo, reconoce que «la decisión final es mia porque soy el que responde de cara al consejo de adminitración».
¿Cómo se mide la calidad de un jugador?
Para acudir al mercado a por un jugador, Monchi tiene claro que «fundamentalmente se analiza desde el punto de vista técnico, táctico, físico y psicológico». Aunque, remarca que la clave «está antes en saber qué quiero. Cuando se eligen cinco-seis, el que decide técnico-táctico es el entrenador» porque «le decimos aquí tienes cinco que para nosotros son perfectos, elige el que quieras. Este es un proceso. Vemos mucho fútbol, tenemos mucha información, nos sentamos con el míster y nos dice cómo lo quiere porque solo interviene en el proceso final».
Al de San Fernando le gusta empezar a hacer la planificación en el mes de mayo junto al entrenador. Primero se debe tener claro que jugador se quiere incorporar y esta fase la ejemplifica diciendo que «quiere un portero, le preguntamos cómo lo quiere. De 1.90m, ya sabes que los porteros de 1.85m para abajo no valen. Después sacamos de la base de datos los porteros de 1.90m y que además jueguen bien con los pies y tenga buen juego aéreo. Vamos mirándolo y buscando esos perfiles. Como tenemos muchos nombres encima de la mesa, le pasamos al entrenador una relación que cumplan con ese perfil que quiere. Normalmente le pregunto y si no le conoce me dice que elija».
«Trabajo mucho con el excel e intento adelantarme al tiempo»
Monchi, sobre su línea de trabajo
Elegido ya el perfil llega el momento de intentar firmalo. El director general deportivo del Espanyol explica que «vamos al consejo de adminitración y preguntamos por el presupuesto y voy distribuyendo esas cantidades entre los distintos jugadores que queremos adquirir». Recopilada toda la información «hay jugadores que se caen de esa selección por el precio», pero «trabajo mucho con el excel e intento adelantarme un poco al tiempo, saber un poco por donde va el club y por dónde van los números. También sé cuanto puede invertir la entidad».
Durante su trayectoria, Monchi recuerda el perfil de jugadores que ha llegado a firmar: «Fundamentalmente con un precio no excesivamente alto, que después se han revalorizado. También he firmado futbolistas por encima de su precio que más adelante tampoco han funcionado», recuerda. El de San Fernando confirma que «esto no ha salido perfecto, pero si que nosotros, sobre todo, en los diez primeros años, nuestro modelo de negocio era adquirir jugadores semidesconocidos, que tuvieran un coste no muy alto, con rendmimiento bueno, que nos dieran logros deportivos y después que fueran traspasados a clubes más grandes que el Sevilla, por ejemplo, para reinvertir todo esto».

