Muchas veces hemos escuchado que no nos podemos enamorar de un jugador cedido. Con Carlos Romero ha sucedido. No hemos podido evitarlo. Todo el espanyolismo se ha enamorado de él con motivos. La huella que ha dejado en la afición, plantilla y club es imborrable. Hemos disfrutado de su gran fútbol y de su inmenso compromiso y profesonalida. En el momento que más falta hacia, pese a saber que en breve dejaba el club, jugó infiltrado porque el equipo le necesitaba.
Llegó siendo un desconocido para muchos y se va siendo uno di noi para siempre. Si la afición se ha enomardo de él, lo mismo le ha pasado a Carlos con el Espanyol. El club perico le ha marcado para siempre. Y el baño de masas que recibió tras el partido contra la Real Sociedad deja claro que ha existido una gran químima entre afición y Carlos Romero. Una ovación que llegó tras otro gran partidazo del lateral.
Carlos ha crecido mucho en dos años que ha estado en el Espanyol, siendo una de las piezas importantes para que el conjunto de Manolo González haya logrado la salvación en las dos temporadas. Tras tener un momento complicado la semana pasada, supo ver en que debía de crecer. Y lo hizo a lo grande. Carlos se va para pelear por metas mayores que las que en estos momentos podemos disfrutar en el Espanyol. Es imposible que el club pueda retener a un jugador de su calidad.
A sus 24 años tiene un inmenso futuro por delante no solo en un club que pueda pelear por títulos, sino también en una selección española en la que ha merecido tener alguan oportundiad esta temporada. Pocos laterales tienen la proyección ofensiva de Carlos Romero.
El ’22’ perico se va dejando muchos recuerdos positivos. Como los ocho goles que ha marcado en Liga, dos la temporada pasada y seis esta. Cuesta imaginar, y mejor no hacerlo, que habría sido del Espanyol este año sin Carlos Moreno. Siempre que ha marcado, el Espanyol ha puntuado (seis victorias y dos empates) y algunos tantos serán muy recordados como el de la victoria contra el Real Madrid el año pasado, algunos golazos esta temporada o el último en El Sadar que encarrilaba la salvación.
Carlos se va dando las gracias a todo el espanyolismo. “Simplemente, daros las gracias a todos: compañeros, staff, afición y todas las personas que forman parte del día a día del club, por todo el cariño que siempre me habéis dado. He vivido dos años maravillosos, de los que me siento muy orgulloso, igual que de haber elegido al Espanyol”, escribía en su cuenta de instagram.
El valenciano se va dando las gracias por hacerle «sentir como en casa desde el primer día que llegué». Y concluye su texto de despedida acordandose de todo lo vivido. «Este estadio es espectacular y sois una afición increíble. No lo perdáis nunca, porque vivirlo es muy bonito. Espero que siempre os vaya bien. De corazón, aquí tenéis un seguidor más para siempre».
Carlos se va para seguir creciendo, pero una parte de él se queda en el Espanyol. Si algún día una puerta del RCDE Stadium tuviera que ser para un cedido, Carlos Romero tendría muchos números para tenerla. Carlos se va dando las gracias, pero las GRACIAS se las tenemos que dar todos los pericos por lo mucho que nos ha hecho disfrutar.
En mis más de 40 años de abonado del Espanyol nunca había visto un lateral zurdo como él. Carlos, en nombre del espanyolismo, MUCHAS GRACIAS por venir y defender la camiseta del Espanyol como lo has hecho.


1 comentario
Nos tiene que das más las gracias él a nosotros, que nosotros a él. Hay que tratar de que, un crecimiento de jugador semejante, se produzca siempre con un jugador de nuestra propiedad.