El Espanyol, después de seis días de descanso por el parón navideño, vuelve a los entrenamientos en la CE Dani Jarque (10.30 horas) para preparar el primer partido del año: el derbi ante el FC Barcelona del 3 de enero en el RCDE Stadium (21.00 horas). Los blanquiazules están en una nube y se están ganando el derecho a soñar después de llevar varias jornadas asentados en posiciones europeas y enlazar cinco victorias seguidas, la última lograda en San Mamés con remontada (1-2).
La vuelta a la rutina será más llevadera todavía y es que los de Manolo González regresarán al trabajo arropados por su afición en el entrenamiento a puerta abierta. Se espera una gran asistencia, cerca de 1.400 personas, para ver a un Espanyol que hace feliz y hace soñar a su hinchada que podrá fotografiarse y pedir autógrafos a sus ídolos. La principal novedad de la sesión será Javi Puado, el que está a punto de dejar atrás su esguince en la rodilla derecha que le ha dejado apartado del equipo unos tres meses y finalmente no llegó para el partido ante el Athletic Club.
Quién es duda es Ramon Terrats, que sigue recuperándose de sulesión en el bíceps femoral. La baja del centrocampista se confirmó el pasado 9 de diciembre y está casi descartado para el primer partido del año ante el FC Barcelona. Otra de las ausencias será Charles Pickel que está convocado con la República Democrática del Congo en la Copa África. Sin embargo, Manolo González tiene a su disposición a casi toda su plantilla y no descartaría en contar con algún jugador del filial en la vuelta al trabajo como ya ha hecho en las últimas semanas.
Por otra parte, dos de los nombres que se tendrán muy en cuenta en el entrenamiento serán los de Antoniu Roca y Luca Koleosho. Ambos, con poca participación, en la primera vuelta van a ser uno más para Manolo González a pesar de que son dos jugadores que podrían salir en enero. Aunque, a pesar de la rumorología, los extremos están centrados en el Espanyol y en dar todo de ellos para sumar al grupo e intentar tener una oportunidad.

