La afición del Espanyol por fin puede respirar tranquila y puede decir que su equipo estará un año más en Primera división. El Sadar, un campo que siempre es complicado, acogió un partido entre dos equipos que el que ganara certificaría la permanencia matemática. La lucha y el coraje de los de Manolo González hizo que la balanza se decantara del lado blanquiazul (1-2) en una tarde de tensión que termino con muchas emociones y un final feliz con los goles de Carlos Romero y Kike García.
Conscientes de la importancia del partido, el apoyo y el empuje de la afición en todo momento fue clave: desde la llegada del equipo a Pamplona hasta el final del choque ante CA Osasuna. 600 pericos y Javi Puado, para hacer piña, consiguieron instaurar un ambiente muy acogedor para ir a por la victoria. La unión entre equipo y afición fue muy fuerte en la que se pudo ver la figura de Monchi siendo uno más en la expedición a la vez que mostró una vez más su implicación con el Espanyol.
En este ‘Inside’ tan especial, realizado por ‘Espanyol Media’, se han visto imagenes que han recordado a grandes citas. La afición entregada con un recibimiento a domicilio y sin parar de animar desde el calentamiento hasta el pitido final representando a los espanyolistas que vieron el partido desde sus casas. En la celebración de los goles y de la permanencia se vio como tanto Manolo González y propios jugadores sacarón todo lo que tenían dentro porque la permanencia ya era matemática.
Han sido unos meses muy difíciles para un vestuario que quiso celebrar lo conseguido con la afición, que nunca ha fallado, y manteando a Manolo González como líder de lo conseguido en El Sadar. La fiesta era blanquiazul con una grada visitante que gritó «Manolo quedate» y en el vestuario siguió la celebración demostrando la unión que no se ha perdido ni aún con las 18 jornadas sin ganar.

