El Espanyol se marca como objetivo para volver a ganar y así romper la mala racha de 14 jornadas sin ganar Vallecas. Los de Manolo González visitarán al Rayo Vallecano, el próximo jueves 23 de abril (20.00 horas) con la intención de dar un golpe sobre la mesa después de una semana sin competición que coincidiendo con el final del ‘mini tour’ a domicilio. La plantilla es optimista y está convencida de que va a sacar un resultado positivo ante un rival directo a nivel clasificatorio que es semifinalista de la Conference League.
Los blanquiazules son 10º con 38 puntos, tres más que los rayistas con son 13º, pero son conscientes de que en Vallecas tiene que llegar la reacción sí o sí. Mirando al curso pasado, el feudo madrileño dejó marca en el Espanyol en cuanto a la respuesta del equipo. Se consiguió la mayor goleada de la temporada, 0-4, volver a dejar la portería a cero e iniciar una buena racha llegando a encadenar por primera vez tres victorias seguidas.
En el minuto 16, ‘Lele’ Cabrera y Roberto Fernández con sus goles ya hicieron que el Espanyol fuera 0-2 en el marcador. Ya en la segunda parte, Javi Puado de penalti y Pere Milla remataron el partido. Este partido sirve como ejemplo en el vestuario que confía en poder repetir: «El equipo está bien, entrena de una manera fuerte. No estamos dejados, se ve que somos un equipo. Estamos unidos, compitiendo y enfocados en la tarea y en lo que nos pide el míster. Ojalá que en Vallecas se repita lo del año pasado y nos llevemos los tres puntos», aseguró Kike García.
Y es que el Espanyol necesita ganar como sea porque ya se le ha terminado el margen de error. A seis puntos de Europa como del descenso toca reaccionar para alcanzar los 42-43 puntos de la permanencia virtual y no sufrir en los últimos siete partidos que quedan: «Estamos muy necesitados, el colchón se nos está escapando. Necesitamos ya la victoria, como sea, sabemos que tenemos que lograrla y en eso estamos enfocados», remarcó el delantero.

