El Espanyol está en su mejor momento: es quinto con 33 puntos y ha enlazado cinco victorias seguidas, algo que no conseguía desde la temporada 1998-99. Todo este éxito viene desde el trabajo y la humildad de un grupo humano, liderado por Manolo González, que cree en una idea y en el día a día. Después de unos años duros, la afición perica está disfrutando con su equipo que le lleva a soñar por algo más que la permanencia.
Uno de los jugadores que ha tenido que celebrar este gran momento desde la grada es el capitán Javi Puado. El canterano, que sufrió el pasado 8 de octubre esguince en su rodilla derecha, se encuentra en la recta final de su recuperación, pero su vuelta con el equipo se está retrasando. A priori su tiempo de baja eran 8 semanas y ya va por la novena, pero desde el club no quieren arriesgar con el ‘7’ porque es una pieza clave e importante para el equipo y lo más importante, quieren que vuelva en las mejores condiciones.

Javi Puado ya empieza a tocar balón y a entrenar con el grupo, pero sin entrar en convocatoria. No llegó para el último partido del año, pero se le espera para el derbi ante el FC Barcelona del próximo 3 de enero, por lo que de momento le toca ser un hincha más. No viajó a Bilbao, pero celebró los tres puntos de San Mamés como si hubiese estado con el equipo. En sus redes sociales compartió una imagen viendo el partido por televisión acompañado de un mensaje que decía «fantasía pura» con un corazón blanco y azul.
Tanto Javi Puado como el equipo y la afición tienen ganas de que vuelva a vestir de corto. El capitán es un peso pesado en el vestuario, siente al Espanyol y un jugador diferencial, pero su vuelta la marcará el mismo con los servicios médicos del club. No se señala una fecha para su vuelta y así lo confirmó Manolo González en la previa ante el Athletic Club: «Si está el día del Barça será una buena noticia, sino para el día del Levante UD. Lo que no haremos es arriesgar con él para que vuelva una semana antes».

