La temporada de Javi Puado ha quedado marcada por las lesiones. Primero por un esguince de rodilla, que le dejó fuera tres meses, y desde el pasado mes de enero ya puso fin a la campaña por la peor de las lesiones: una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Todavía continúa siendo una baja muy sensible para Manolo González y el vestuario, pero como capitán y perico sigue sumando mucho desde fuera y es un hincha más.
Dos meses después de pasar por quirófano, el pasado 15 de enero, el ‘7’ blanquiazul sigue con su proceso de recuperación para volver al 100% con el equipo. Ahora se encuentra en un momento en el que va sin muletas y asegura en ‘Closer’, una docuserie propia de ‘Espanyol Media’, que «lo peor son las primeras semanas. Prácticamente no puedes hacer nada, necesitas ayuda para todo». Volver a vivir esta lesión ha sido muy duro para Javi Puado, que intenta pasar cada semana del mejor humor posible y en ciertos momentos ya sabe que es pasar por ello.
Como parte del fútbol, el canterano va superando el día a día como un aprendizaje y se está tomando la lesión de la mejor forma posible, intentando estar bien, contento y tranquilo, asegura el entorno de Javi Puado al ‘diario SPORT‘. Además, también explican que al haber sufrido este tipo de lesión sabe que ahora solo el tiempo y el trabajo le harán salir adelante, es decir, el capitán está siendo muy fuerte mentalmente.
Durante los primeros días, después de ser operado, Javi Puado estuvo inmovilizado unas semanas en las que necesitaba ayuda para todo. En este momento ya ha dado un avance más: ya anda con normalidad y trabaja muy duro con los servicios médicos del club y el equipo del Doctor Cugat con la rodilla derecha para ir recuperándose. A pesar de seguir los pasos que debe dar en la recuperación, el propio ‘7’ siente esa frustración de haberse lesionado por segunda vez y no poder ayudar al equipo.
A Javi Puado le gustaría poder sumar desde el verde a salir de la mala racha que atraviesa el Espanyol. Sin embargo, ha tenido que cambiar su rol y es un aficionado, muy pasional, desde la grada del RCDE Stadium o desde su casa. Este momento le ha podido llegar a frustrar, pero su apoyo es incondicional a la vez que solo puede sumar desde fuera. Todavía le quedan muchas procesos por superar al capitán para recuperarse del todo y mientras tanto aprovecha a pasar tiempo con su familia y amigos en Barcelona y volcarse en la carrera de Administración y Dirección de Empresas (ADE) que está cerca de acabar.

