La derrota en el Sánchez-Pizjuán (2-1) va a dejar marca en el Espanyol. No solo por cómo se perdió, sino por las sensaciones y el momento que atraviesa el grupo. Es inexplicable la segunda vuelta de los blanquiazules, que todavía no saben lo que es ganar en 2026 y solo han sumado6 puntos de los 54 posibles. A falta de tres partidos, el descenso queda a dos puntos y ahora más que nunca, el equipo de Manolo González tiene que darlo todo y sumar puntos para no bajar a Segunda división.
El Espanyol salió con el mismo once que cayó ante el Real Madrid (0-2) en el Sánchez-Pizjuán. El técnico perico apostó por la misma idea, pero con algún cambio táctico. Parecía que la idea estaba funcionando, pero nada más lejos de la realidad, en los últimos diez minutos el Sevilla FC consiguió la remontada y llevarse los tres puntos para hundir un poco más a los blanquiazules.
En cuatro días el Espanyol vuelve a jugar un partido que tiene que ganar sí o sí. El miércoles 13 de mayo a las 19.00 horas visita el RCDE Stadium el Athletic Club de Bilbao con opciones de clasificación europea. No será una jornada fácil, por todo lo que hay en juego, y Manolo González se verá obligado a hacer, al menos, dos cambios: no podrá contar con Fernando Calero y Tyrhys Dolan al ver la quinta amarilla en el Sánchez-Pizjuán. Ambos jugadores, titulares para el gallego, dejan abierto un puesto en el centro de la zaga junto a ‘Lele’ Cabrera y en la zona de ataque.
Al igual que Manolo González no puede fallar, la plantilla tampoco.El Espanyol necesita más unión que nunca y remar en la misma dirección. Ante la ausencia de Fernando Calero y Tyrhys Dolan también hay que tener la vista puesta en los apercibidos y es que a Carlos Romero, Pol Lozano, Cyril Ngonge y Edu Expósito hay que sumarle a Omar El Hilali que vio la amarilla «por desplazar el balón para retrasar la reanudación del juego», tal y como recoge Alberola rojas en el acta del partido.

