Tengo miedo. Tengo miedo que Alan Pace sea como Chen, pero con aún menos dinero. Que el nuevo presidente esté tapando con cercanía y con simpatía la falta de inversión en el Espanyol. Que con él no vamos a crecer, sino a mantenernos. Que lo que le está pasando al Burnley nos puede acabar pasando a nosotros.
Que no hemos sido comprados para avanzar, sino como parte de una estrategia que desconocemos, pero que me temo que tenderá más a buscar el beneficio económico a corto plazo que el ir construyendo, poco a poco, un club que pueda aspirar, con asiduidad, a jugar en Europa.
Ojalá me equivoque. Ojalá mi temor venga de los años de mala gestión de Chen, que mató buena parte de nuestras ilusiones deportivas y nos condenó a ser un club ascensor que luchaba por no bajar o por ascender lo más rápido posible. Los pericos merecemos más que alegrarnos por subir a Primera o por salvarnos en la última jornada. Pace parecía que venía a acabar con esta situación. Ahora tengo dudas.
En vez de ser valiente y reforzar un equipo que podría jugar en Europa nos hemos limitado a parchear la lesión de Javi Puado. Ojalá el cambio de cromos que significa Ngonge salga bien, pero no es suficiente para luchar con la media docena de equipos que se están espabilando en la segunda vuelta y que ya los tenemos encima. Manolo González está haciendo un buen trabajo, pero necesita más mimbres para que la ambición de una afición se haga realidad. Ojalá Pace sea es mirlo blanco que anhelamos y no la enésima decepción.


1 comentario
Pues no sé qué esperabas, si era obvio. Son negociantes. Dicho, lo cual, no significa que tenga que ir mal. Y para que no sea así, lo mejor es seguir siendo nosotros mismos. La vía de crecimiento no han de ser los fichajes millonarios. Eso es una falacia que nunca funciona, que solamente se sostiene mientras se siguen inyectando millones. La vía ha de ser potenciar y cuidar la cantera. ¡Y apostar por ella!