En el fútbol una temporada es muy larga y pueden pasar muchas cosas, como le está pasando al Espanyol. De hacer una primera vuelta prácticamente perfecta, en la que sumó 33 puntos, a solo conseguir cinco unidades en la segunda. La respuesta a este cambio tan brusco es difícil de encontrar, sin embargo, Manolo González y su plantilla siguen trabajando para ganar después de 15 jornadas sin hacerlo para desatascar esta dinámica tan negativa.
Después de tres partidos seguidos fuera de casa, Real Betis (0-0), FC Barcelona (4-1) y Rayo Vallecano (1-0), el Espanyol vuelve al RCDE Stadium donde le espera una auténtica final. 13º con 38 puntos, con cuatro puntos sobre el descenso, no hay margen de error y a los blanquiazules no les queda otra que ganar. Manolo González lo está probando todo e incluso está haciendo mucho hincapié al tema mental, que puede estar afectando mucho por la mala racha de resultados.
El técnico gallego no se casa con nadie y siempre sale a los partidos con el once ideal para ganar. La plantilla es completa y la misma, con la novedad ed Cyril Ngonge, que conseguía ganar en la primera vuelta. Después del parón internacional, el Espanyol empezaba una liga de nueve partidos y en los tres primeros, Manolo González ha utilizado a 18 jugadores de campo, siendo sus imprescindibles Omar El Hilali, Carlos Romero y Leandro Cabrera que han sido titulares en todos los partidos jugándolo todo: 270 minutos, al igual que el guardameta, Marko Dmitrovic.
Manolo González no es un entrenador al que le gusta hacer muchas modificaciones, pero si que apuesta por que se vea a un Espanyol reconocido. En la situación en la que se encuentra el equipo toca actuar sin fallos porque no hay margen de error. Otros de los jugadores que también han sido titulares en los tres partidos ha domicilio, formando parte de una base sólida, han sido Edu Expósito (245′), Pol Lozano (216′) y Tyrhys Dolan (202′) que de estar disponibles ganan muchas papeletas para mantener su presencia en el once ante el Levante UD.

