Al Espanyol le espera una mini liga de nueve después del parón. Los blanquiazules, que van a aprovechar el parón para hacer ‘reset’, limpiar cabezas y hacer autocrítica están muy cerca de certificar la permanencia matemática. 11º con 37 puntos solo necesitan cinco unidades para conseguirla y confirmar su presencia un año más en Primera división.
Una vez logrado el primer objetivo, el Espanyol podrá jugar sin esa presión añadida e intentar luchar por quedar lo más arriba posible. El sueño de Europa, a pesar de que se ha podido complicar en este 2026 sigue siendo una ilusión para el vestuario, el staff, Manolo González y la afición. No le espera un calendario fácil a los pericos que empezarán después del parón con un ‘mini tour’ de tres partidos a domicilio contra el Real Betis, FC Barcelona y Rayo Vallecano, sin embargo van a luchar por todo.
Aunque, atada la permanencia se activará se llevará acabo una renovación automática, la de Manolo González. El gallego amplió el pasado 15 de julio su contrato como entrenador del primer equipo hasta el 30 de junio de 2026, pero en el caso de mantener al Espanyol en Primera división su vinculación se ampliaría hasta 2027.
A pesar de la mala racha de resultados desde el inicio de año de 4 empates y 8 derrotas, los espanyolistas están rozando la salvación. Desde el vestuario quieren centrarse en ellos mismos y en lo que depende de ellos para estar más cerca de ganar. Una victoria lo cambiará todo y cuándo llegue, el Espanyol desea poder encadenar una buena racha para disfrutar del final de temporada. Mientras tanto la confianza de Alan Pace es plena porque «se le ve una persona tranquila y discreta. Creo que es importante que transmita esta sensación porque el vestuario puede estar más tranquilo y jugar más tranquilo», explicó Ramon Terrats.

