El VAR volvió a jugar en contra del Espanyol, esta vez en el estadio de Mestalla por segunda jornada seguida. Hernández Hernández tuvo muy clara su decisión sobre el penalti en el minuto 94 de Rubén Sánchez sobre Ramazani y ante esta actuación, la La Federació Catalana de Penyes del Espanyol (FCPE) ha alzado la voz como denuncia y en modo de protesta por las decisiones del VAR en las dos últimas jornadas.
«Lo vivido hoy en Valencia es indignante». Así de contundente empieza la FCPE que no solo se queda con las decisiones de Mestalla, que no es la primera vez que pasan, sino también recuerda lo sufrido ante el Girona FC en el RCDE Stadium. Tanto las penyes como todo el espanyolismo ya no aguanta más. De cara al próximo partido, el del viernes 30 de enero ante el Deportivo Alavés (21.00 horas) la afición actuará.
🚨🚨 COMUNICAT FCPE sobre el partit avui a Mestalla.#RCDE #FCPE pic.twitter.com/YMC19uCaZE
— FCPE (@fcp_espanyol) January 24, 2026
Esta queja no viene de ahora, sino que ha ido acumulando errores anteriores, ya no solo del VAR o el arbitraje, sino también de los horarios del calendario. Desde el Espanyol guardan silencio porque cuantas más quejas puede ser peor. Sin embargo, la afición quiere dar un paso adelante porque «equivocarse es de humanos y entendemos que un árbitro puede tener un error de apreciación en el campo, donde todo se vive a alta velocidad. Lo que no se puede aceptar es un mal uso de la herramienta del VAR».
«Nos sentimos igual de enfadados que muchos de vosotros», confirma la FCPE en su carta dejando claro que hay que actuar. Definen el VAR como «una herramienta que se nos vendió que ayudaría a no cometer errores» y que ha ido demostrando que «da la sensación que es uso aleatorio». Para finalizar, las penyes hacen un llamamiento para que la carta no se quede en unas simples palabras y se actúe ante el Deportivo Alavés. Se propone que todos los asistentes den la espalda en el minuto 12 de partido como gesto de protesta por todo lo vivido. No se trata de dejar de animar e ir en contra del equipo, sino que sea un gesto de molestia y de plantar cara para pedir respeto.

