El Espanyol – Real Sociedad de la jornada 38 de LaLiga EA Sports no solo fue el punto y final a una temporada de blanco y negro, sino también de despedidas. Con la permanencia conseguida, la afición perica se permitió el lujo de poder soñar, por muy pequeñas que fueran las opciones, con una posible clasificación europea, sin embargo tocó cerrar el curso con un empate. El RCDE Stadium vivió una noche mágica en la que se vio que pase lo que pase la conexión equipo-afición cada vez es más fuerte.
La afición nunca ha abandonado al equipo y en el último partido tampoco iba a hacerlo. ‘Espanyol Media’ ha recopilado las mejores imagenes de una gran noche para despedir el curso por todo lo alto con un ‘Inside’. Las escenas ponen la piel de gallina desde el recibimiento al autobús del Espanyol hasta el agradecimiento de Manolo González, staff y jugadores a la hinchada perica por su apoyo en cada partido. Además, también se pudo disfrutar de una gran fan zone antes de dar comienzo el choque que pondría los pelos de punta.
Con rostros de tranquilidad, y con algo de concentración, llegaron los pupilos de Manolo González con ganas de cerrar de la mejor forma posible la temporada. Se vio el apoyo de la afición desde el calentamiento con la vista puesta en Carlos Romero que iba a jugar su último partido con la blanquiazul. Además, se cantó el himno a capela con un mosaico blanquiazul a la salida de los jugadores para hacer todavía más especial lo vivido en el RCDE Stadium.
Los pericos se emocionaron por el debut de Àngel Fortuño y se emocionaron por ver a jugadores de ‘La21’ sobre el verde. Uno de los nombres de las últimas semanas era el de Lluc Castell. El mediapunta se estrenaría en Primera división arropado por una afición que le empujó en todo momento y con la que celebró el gol de Roberto Fernández. Nadie pasó desapercibido, el de Puente Genil cuando fue sustituido ni el canterano cuando iba a entrar al terreno de juego. José Salinas fue el primero en darle la enhorabuena segundos antes de que Manolo González le diera las últimas indicaciones.
A pesar de no conseguir una victoria, el RCDE Stadium siguió siendo una fiesta. La hinchada perica siguió cantando, aplaudiendo y alzando su bufanda para demostrarle su fidelidad a los suyos. Por parte de los jugadores dieron la vuelta al campo para darle las gracias a su afición y despedir todos juntos a un Carlos Romero emocionado, que vuelve a Villarreal como un perico más. Asimismo, el equipo mostró unión, que son una familia y que tocaba celebrar. Manolo González, también tuvo su ovación para terminar en la grada de animación como un aficionado más, delante de la atenta mirada, desde primera línea, de Alan Pace y Monchi que también celebraron a la vez que esperan que la próxima temporada no sea tan sufrida.

